Daños colaterales

Mundial, huelga y pronósticos

Con las miradas puestas en el arranque de la Copa Mundial, el ministro brasileño de Deportes, Aldo Rebelo, confió en que la huelga del metro de Sao Paulo —donde en dos días se disputará el esperado Brasil vs. Croacia— sea conjurada ya que, recordó, no hay tradición en el país de desconocer la justicia.

   El domingo, el Tribunal de Trabajo de Sao Paulo —segunda ciudad más grande de América con 11.3 millones de habitantes, después de la Ciudad de México—, consideró ilegal y “abusiva” la huelga e impuso al sindicato del metro una multa diaria igual a 222 mil 120 dólares en caso de persistir.

Unos 50 mil aficionados cuentan con este servicio para llegar el jueves al estadio Arena Corinthians, a 20 km al este del centro de Sao Paulo, en medio de extremas medidas de seguridad, no solo por la huelga y sus efectos, sino por la amenaza del grupo Anonymous, que la semana pasada advirtió con una “ola de cyberterror”. Una semana antes, según reportó el diario Folha de Sao Paulo, Anonymous había logrado acceder a más de 300 documentos de la  cancillería brasileña, que luego divulgó, ligados a los operativos de seguridad durante el Mundial, que será visto por cinco mil millones de personas.

A propósito de esta cifra, y como dato curioso, el ministro de Educación de Argentina, Alberto Sileoni, adelantó ayer que los 10 millones de niños y jóvenes que asisten a clases en el país podrán ver en las escuelas los partidos de la selección que comanda Lionel Messi para no suspender las clases.

También, el mundialista de la selección brasileña en EU 1994, Carlos Bledorn Verri, más conocido como Dunga (1963), que dirigió a Brasil en la fatídica Copa de Sudáfrica 2010, cuando el pentacampeón cayó en cuartos de final ante Holanda, compartió ayer al Diário de Sao Paulo sus pronósticos: “Brasil no va a dejar escapar una oportunidad como ésta” para alzarse con la Copa. (...)  juega en casa, tiene calidad y una preparación física equilibrada”.

Añadió: “Inglaterra, Italia, Uruguay, Francia… ninguno de ellos es una amenaza (…). Veo con chances  a España, por ser el actual campeón, a Alemania, que viene fuerte, y a Argentina, por la rivalidad”.