Daños colaterales

Inmarsat, la firma de Londres que halló el avión

La empresa británica analiza datos y señales gracias a sus 10 satélites.La caja negra del Boeing 777 podría estar a 3,500 metros de profundidad.

Los ingenieros de la compañía británica Inmarsat, que analiza datos de comunicaciones mediante teléfonos satelitales, computadoras portátiles y antenas ligadas a sus diez satélites, pueden sentirse orgullosos de su hallazgo después de “buscar a ciegas” el avión de Malaysia Airlines, que, ahora se sabe, se estrelló finalmente en el sur del océano Índico, frente a las costas suroccidentales de Australia, a miles de kilómetros de su ruta habitual Kuala Lumpur-Pekín con 239 personas a bordo (de ellos 12 tripulantes).

Según Chris McLaughlin, vicepresidente de Inmarsat entrevistado por la cadena BBC, su equipo se vio enfrentado “a un área totalmente nueva”, “fue como buscar a ciegas”. La firma, que trabaja para gobiernos, medios de comunicación y empresas, analizó los datos satelitales disponibles, de hecho muy pocos, ya que el sistema de comunicaciones del avión fue desactivado cuando dejó su trayecto. Pero el avión siguió emitiendo automáticamente cada hora señales o pings a un satélite durante cinco horas tras dejar el espacio aéreo de Malasia. Los pings solo equivalen a decir “estoy encendido”, y no aportan datos de ubicación, velocidad o dirección.

Y si primero los ingenieros recurrieron a los pings para determinar dos posibles rutas, al norte o sur de la posición conocida, luego aplicaron de forma totalmente novedosa “principios de física que se enseñan en todos los colegios secundarios” basados en el efecto Doppler, que comprime o expande las ondas de radio que emanan objetos en movimiento.

La revisión se centró en el espectro de frecuencias de las transmisiones de pings y cómo éstas diferían de las señales automáticas emitidas por vuelos anteriores de Boeings 777 de Malaysia Airlines, la principal línea área de Malasia, con casi siete décadas de operar.

El análisis de Inmarsat fue considerado “de punta” por la compañía y fue confirmado ayer por el ministro de Transporte de Malasia, Hishamudin Husein, quien afirmó que los datos satelitales que confirmaron que el avión se estrelló en el sur del Índico incluyen una última señal electrónica que aún está siendo investigada. La caja negra del avión y parte de sus restos podrían estar cerca del sitio ubicado, pero a unos 3 mil 500 metros de profundidad.

Y aunque el tiempo de vida de una caja negra puede ser de 30 a 40 días, está el precedente del vuelo de Air France 447, que se estrelló en el Atlántico en 2009 con 228 personas a bordo en la peor catástrofe aérea de esa compañía, que dos años después logró recuperar las cajas aún útiles. Pero ahora impera el pesimismo ya que, como afirma el oceanógrafo Simon Boxall, “posiblemente tenemos mejores mapas de la Luna que del lecho marino en esa zona” del Índico tan alejada.