Daños colaterales

España en un editorial/ I

En su editorial de ayer, “Un Rey para emprender las reformas que necesita España”, el periódico liberal El Mundo (www.elmundo.es/opinión) —por lo general crítico de las izquierdas, pero también del gobierno conservador de José María Aznar por su apoyo en 2003 a la invasión de EU en Irak— hace una radiografía de la situación española en el marco de la sorpresiva abdicación de Juan Carlos I, empeñado, dice, “en relanzar la imagen de la monarquía”, muy afectada no solo por la salud del rey y sus relaciones personales, sino, sobre todo, por el escándalo del caso Nóos”.

Como el conjunto de la prensa española, el diario no duda en reconocer y agradecer el rol esencial jugado por Juan Carlos I en la construcción de la democracia española, habiendo sido además “el mejor embajador de la nación en el último cuarto del siglo XX”.

Pero a continuación, el periódico muestra el país que deja el monarca y los retos por venir: una monarquía, al igual que el resto de las instituciones, “en los niveles de popularidad más bajos desde el inicio de la democracia en 1975”; un Poder Judicial en entredicho por la intervención de los políticos; partidos cercados por la corrupción y la mala gestión de sus líderes, y sindicatos que tampoco se salvan de los escándalos financieros. A ello “hay que añadir el desafío soberanista lanzado por la Generalitat de Cataluña, al que se va sumando también el País Vasco”.

Por añadidura, se registra el crecimiento de partidos radicales, de izquierda e independentistas, que han sabido nutrirse de los votos desencantados de nuevos electores o de antiguos seguidores de los partidos tradicionales que han sido el soporte de la Corona. Como se vio por ejemplo el lunes, cuando mientras que el gobernante Partido Popular de Mariano Rajoy y los socialistas del PSOE respaldaban la decisión del rey y daban su apoyo al príncipe Felipe, Artur Mas afirmaba desde la siempre rebelde Cataluña que la abdicación no iba a frenar el proceso independentista.

Agrega que Izquierda Unida, Podemos y Equo —los ganadores morales de las parlamentarias europeas— “reclamaron un referendo sobre la república y llamaron a los españoles a manifestarse a favor de esa consulta en las principales ciudades. La participación en las convocatorias no fue masiva, pero la protesta indica que don Felipe asumirá la Corona en condiciones difíciles”.