Daños colaterales

España en un editorial /II y última

El diario liberal y pro monárquico El Mundo recuerda que en los últimos meses él mismo alentó el relevo en Felipe VI, como “la mejor garantía para que la monarquía pueda recuperar el nivel de prestigio”. Más aún cuando la mayoría de los jóvenes la ven “como algo caduco y desconectado del mundo”. Y esas críticas, añade, no solo se quedan en la Corona, “sino que el desapego se extiende al modelo político y social instaurado por la Constitución que impulsó don Juan Carlos”.

En un escenario que no contempla en ningún momento el fin de la ociosa y decadente monarquía de los Borbón, el extenso editorial pone de relieve en esencia dos puntos:

1) Felipe VI debe regenerar la vida política, “algo que los españoles están pidiendo a gritos”. Tendrá que “reinventar la monarquía parlamentaria”, que hace 39 años “debió inventar su padre”.

 2) Sus desafíos: “un gobierno sin prestigio por la corrupción” y “desgastado por las medidas de ajustes”; el primer partido de la oposición [los socialistas del PSOE], descabezado y sin norte”; y “las grandes formaciones nacionalistas cada vez más radicalizadas hacia el independentismo y la izquierda política, (…) con planteamientos utópicos pero con aceptación popular, como estamos viendo con el fenómeno Podemos” en las recientes elecciones al Parlamento europeo.

El diario no lo dice, pero de sus afirmaciones podría pensarse que el cambio generacional que se vio obligado a precipitar Juan Carlos I —devenido en una caricatura de sí mismo— para “revigorizar” la monarquía, termine revigorizando —como hemos empezado a verlo— el debate y la lucha por la III República, no solo desde la vereda radical de Izquierda Unida (IZ), principal promotora de un referendo pro república, sino de las nuevas fuerzas que son contemporáneas al bueno de Felipe —al parecer, más decente que su desprestigiado padre en el ámbito de los dineros y de la moral familiar.

No obstante, la última medición del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de Madrid, muestra que solo 0.2% de los españoles incluye a la monarquía entre “los tres principales problemas del país” (www.datos.cis.es). Para la mayoría, lo peor de España son “el paro” (80.8%),  la “corrupción y el fraude” (35.7%), “los problemas económicos” (28.6%) y los “partidos políticos en general y la política” (25.6%).