Daños colaterales

Diálogo en Venezuela: cuanto mejor... mejor

Contrario a la lógica que suele atribuírsele a los trotskistas de que “cuanto peor, mejor”, el acuerdo al que llegaron ayer el gobierno de Venezuela y la Mesa de Unidad Democrática (MUD) es una noticia que solo podría entristecer a quienes anhelan la desestabilización del país. Entre ellos, el radical Leopoldo López, preso desde febrero acusado de incitar a la violencia “insurreccional”, y de quien está distanciado el gobernador de Miranda y ex candidato presidencial, Henrique Capriles, líder del ala moderada y mayoritaria de la MUD a quien el ex presidente de Brasil Lula da Silva reconoció ayer por su talante dialoguista al proponer desde Sao Paulo a Maduro un “gobierno de coalición” para “concentrarse en gobernar”.

La propuesta de Lula —pensada más para un Brasil de Copa Mundial y “primer mundo”, que para una Venezuela polarizada hasta el desgarro desde hace décadas— parece adelantarse demasiado a los primeros pasos en pro de un diálogo “real” dados ayer en Caracas, donde se acordó “dialogar en términos respetuosos y hacerlo ante el país (...)  con perfecta transparencia y para que se vea la sincera voluntad para darle a los venezolanos un camino hacia el diálogo y la esperanza”, afirmó anoche el titular de la MUD, Ramón Aveledo, en su balance a la salida del encuentro “preliminar”.

Tras destacar que el próximo diálogo será “público”, en cadena de radio y TV, Aveledo dijo confiar en que “esto se solucione”. Destacó que habrá “testigos de buena fe” (cancilleres de Unasur, Vaticano) y detalló que entre los “principales motivos” para reunirse con el gobierno es “la situación de los estudiantes. Queremos respeto a los derechos humanos de los estudiantes, (...) el tema estuvo muy presente en esta reunión y estará presente en las venideras”.

El ala radical de la MUD reaccionó al anuncio de diálogo y Voluntad Popular, de Leopoldo López, rechazó cualquier diálogo.

Pero Capriles, que hace casi un año —14 de abril— perdió en las urnas por una diferencia de apenas 1.49 puntos porcentuales ante Maduro y apuesta a la vía “democrática”, escribió en Twitter a la par de la reunión, que “dialogar no significa renunciar a nuestros principios, (...) el pueblo tiene derecho de protestar por los miles de problemas sin solución en nuestro país”.