Daños colaterales

Tampoco Bush hizo nada ante el 11 S

De nueva cuenta los servicios de inteligencia de EU exhiben la gravedad de sus deficiencias, incapaces, como los culpó el domingo Obama, de no haber intuido siquiera la expansión del yihadismo ultrarradical en Irak y Siria, cuando la sola lectura de un mapa de Oriente Medio y el norte de África —Magreb—, con su expansión desde antes incluso de la muerte de Osama bin Laden, en mayo de 2011, permitía asegurar que Al Qaeda y sus derivados no solo no eran un tema resuelto, sino que crecía en forma exponencial.

La Casa Blanca intentó ayer enmendarle la plana al presidente y su vocero, Josh Earnest, dijo que Obama no quiso culpar —como de hecho lo hizo— al director de Inteligencia Nacional, James Clapper, en la entrevista con “60 Minutes” de la CBS por haber “subestimado” la amenaza que suponía el grupo Estado Islámico (EI), sino que “todos evaluaron mal”, esto es “sobrevaloraron” la capacidad del ejército iraquí para luchar contra el EI cuyo auge “fue una sorpresa”.

Clapper aún no ha hablado pero semanas atrás dijo al Washington Post que sus analistas habían informado de la “destreza y capacidad” del EI, lo que nos remite al inmenso fiasco de seguridad que fueron los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra EU pese a que el entonces director de la CIA, George Tenet, venía informando regularmente de las amenazas y datos operativos ligados a Osama bin Laden, según quedó asentando en
11 S El Informe, elaborado por la bipartidista Comisión Nacional de Investigación, creada por Bush y el Congreso para responder a dos preguntas: “¿Por qué sucedió y cómo prevenir que otra tragedia similar vuelva a producirse?”.

En el informe, el capítulo 7, “Saltaron todas las alarmas”, detalla cómo desde marzo de 2001, Tenet fue informando a la Casa Blanca, al vicepresidente Dick Cheney y a la Consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, de la “elevada probabilidad” de atentados “espectaculares” a muy corto plazo, incluso en EU... Pero nadie actuó.