Daños colaterales

Brasil llega primero al puerto de Mariel

Con una política exterior históricamente menos dependiente de las directrices de EU que el resto de América Latina, y la conveniente divisa de los presidentes izquierdistas Lula da Silva primero y ahora Dilma Rousseff de “más pragmatismo y menos ideología”, la propia Rousseff y su par cubano, Raúl Castro inaugurarán hoy los primeros 700 metros de muelle del megapuerto de Mariel, a 45 km de La Habana (noroeste), en lo que se considera es el primer paso de Cuba hacia la modernización y la inversión extranjera a gran escala.

Primero fueron los lazos tendidos por Venezuela (2000) por el hoy fallecido presidente Hugo Chávez y luego Brasil, que desde 2008, en paralelo con la apertura económica gradual impulsada por Raúl Castro, aumentó sus lazos y la asistencia económica invirtiendo más de 700 millones de dólares en proyectos de infraestructura, en especial para ampliar la extensión del puerto.

La obra, a cargo de la empresa brasileña Odebrecht, incluye una zona franca con industrias para la exportación y para abastecer al mercado interno, además de permitirle a Brasil abrir opciones de desarrollo a sus empresas como punta de lanza para establecer o ampliar sus operaciones en América Central.

A solo 160 km del estado de Florida, en la zona franca de Mariel —protagonista, en 1980 del mayor éxodo de cubanos, unos 125 mil, hacia EU— ya operan entre otras, la empresa brasileña de vidrio, Fanavid, asociada a Cuba para el mercado local (20%) y el resto para la exportación.

Cuarto socio comercial de la isla detrás de Venezuela, China y España, Brasil, con un superávit comercial a su favor de unos 500 millones de dólares (2011), exporta aceite de soya, pollo, carne, maíz, arroz y café.

 Según la Agencia Brasileña de Exportación (Apex-Brasil), en Cuba las oportunidades de mercado se centran en carne de res y cerdo, productos lácteos, pastas, muebles, maquinaria, tractores, generadores, zapatos e instrumentos de precisión, junto a la industria petrolera, minera y producción de aluminio).

La ampliación del Canal de Panamá, que debe concluir en un año, también beneficiará a Mariel que será el primer megapuerto del Caribe con capacidad para recibir a los grandes barcos cargueros procedentes de Asia.