Cambio de frecuencia

Televisa en la PGR: hipótesis a demostrar

El nombramiento de Arely Gómez como procuradora de la República y el debate suscitado en torno a esa designación muestran al menos tres cosas: a) la inclinación que hay en México a realizar diagnósticos políticos instantáneos, a dar como un hecho algo que, en rigor, es una hipótesis: “Televisa se instala en la PGR” (hipótesis que puede tener sustento, pero es necesario comprobar); 2) la proclividad del gobierno de Enrique Peña Nieto a abrir frentes de conflicto, a echar leña al fuego en un país donde existen un sospechosismo en gran medida justificado y una crisis de credibilidad con respecto al gobierno; 3) un descuido en la comunicación institucional de la Presidencia de la República o un desprecio hacia las formas de comunicación institucionales y su probable sustitución por recursos como la “filtración”.

Matices familiares  

Dada la relación estrecha y mutuamente benéfica que ha existido históricamente entre Televisa y el gobierno, es comprensible que la llegada a la PGR de la hermana de un alto funcionario de esa empresa genere suspicacias. Pero mientras no existan hechos que confirmen las sospechas, éstas solo tienen el carácter de hipótesis. 

Porque existen matices y hay que tomarlos en cuenta. ¿El parentesco entre Arely y Leopoldo Gómez, vicepresidente de Noticias de Televisa, es suficiente para dar como un hecho que la nueva procuradora actuará en favor del consorcio de la familia Azcárraga? Evidentemente, no. Hay padres “de izquierda” cuyos hijos son “de derecha” y viceversa; y hasta el subcomandante Marcos tiene una hermana que milita en el PRI.

Hechos y especulaciones

La presencia de Arely Gómez en la PGR sería benéfica para Televisa si desde tal cargo toma de manera injusta o sesgada decisiones favorables a esa empresa en asuntos donde la Procuraduría tenga que intervenir. ¿Podría ocurrir? Sí, pero también podría no ocurrir.

De igual manera, la probable presencia de Eduardo Medina Mora en la Suprema Corte de Justicia beneficiaría a Televisa si este político —a quien también se liga con el consorcio— actúa para resolver a favor de la televisora situaciones que hoy son hipotéticas; por ejemplo, que Televisa interponga un procedimiento legal contra el mustcarry-must offer y ese recurso llegue hasta la Suprema Corte, o que Televisa sea declarada por el Ifetel “agente económico con poder sustancial” en televisión de paga, la decisión sea impugnada y el proceso llegue a la SCJN. ¿Podría ocurrir? Sí, pero mientras no suceda son especulaciones.

Obligación ética

Pero precisamente porque podrían ocurrir situaciones así y con ellas nuevos escándalos políticos en México es que la designación de Arely Gómez como procuradora (ya ratificada por el Senado) y la propuesta de Medina Mora para que sea ministro de la Suprema Corte (todavía sin ratificación) son cuestionables. ¿No hay otros políticos con el “perfil” para ocupar esos cargos? ¿Es necesario que sean precisamente ellos quienes los ocupen aunque con su designación se genere en México un debate enconado? ¿Cuáles son exactamente los méritos que los hacen imprescindibles?

El Presidente de la República tiene la facultad de proponer a quien considere idóneo, pero también la obligación ética de explicar, especialmente en el caso de la nueva procuradora —que todo indica se convertirá en “fiscal de la Federación” y será inamovible por nueve años—, las razones de su elección. Una verdadera explicación, no el texto burocrático que Peña Nieto envió al Senado el 27 de febrero donde solo hay una síntesis curricular de Arely Gómez y una frase vacía: “Estoy cierto que lo hará con diligencia, responsabilidad y vocación de servicio en beneficio de México”.    

Ascenso espectacular  

Llama la atención que la Oficina de la Presidencia y su vocero no hayan informado públicamente, de manera institucional, el nombramiento de Arely Gómez y que la noticia se haya dado en el noticiario nocturno de Televisa. Para algunos, la obtención de la “exclusiva” se debió a la sagacidad reporteril de Joaquín-López Dóriga; para otros hubo una filtración —voluntaria o “incontrolada” — desde la Presidencia. Si Televisa “ganó la nota”, la Presidencia se vio lenta, porque una información de esa importancia debe darse de manera institucional. Si hubo filtración, ¿por qué usar tal recurso?

Por último: Arely Gómez fue nombrada subprocuradora Jurídica y de Asuntos Internacionales de la PGR el 26 de febrero y unas horas después, el día 27, fue propuesta para ser procuradora. Un ascenso rápido y espectacular cuyas razones desconocemos. Y cuando el gobierno prefiere no explicar sus actos y no utiliza los cauces institucionales para informar a la sociedad, las especulaciones son inevitables.