Cambio de frecuencia

"Puri" Carpinteyro: golpazo y confesión

Tiene razón la diputada Purificación Carpinteyro: todos los legisladores que tienen conflicto de intereses deberían excusarse de participar en el debate sobre la Ley Federal de Radiodifusión y Telecomunicaciones. Pero la lista debería incluir tanto a los que tienen vínculos con empresas de esos sectores, como a quienes —caso de la propia Carpinteyro— legislan sobre la materia y simultáneamente inician la gestión de negocios aprovechando el contenido de disposiciones que debatieron y aprobaron.   

Conflicto de intereses

Ayer en sendas entrevistas con Carmen Aristegui y Ciro Gómez Leyva, la diputada mencionó a Federico González Luna, del PVEM, a Javier Lozano, del PAN, y a los miembros de la “telebancada” como los legisladores que estarían en el supuesto de mezclar el trabajo legislativo con la búsqueda de beneficios personales, familiares o empresariales. Ahora, ella está en ese supuesto. 

El artículo 8, fracción XI, de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos es muy claro: (Todo servidor público deberá) “excusarse de intervenir, por motivo de su encargo, en cualquier forma en la atención, tramitación o resolución de asuntos en los que tenga interés personal, familiar o de negocios, incluyendo aquellos de los que pueda resultar algún beneficio para él, su cónyuge o parientes consanguíneos o por afinidad hasta el cuarto grado, o parientes civiles, o para terceros con los que tenga relaciones profesionales, laborales o de negocios, o para socios o sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas formen o hayan formado parte”.

Comunicación privada

El martes circuló en internet una grabación donde la servidora pública Purificación Carpinteyro habla vía telefónica con un hombre a quien llama Pepe para pedirle que participen juntos en un negocio “de telecom” que ella le propondría a “Peralta” con el fin de que éste aporte el seed money (capital semilla) para ponerlo en marcha.

Proveniente de la intervención a una llamada telefónica personal (acto prohibido por el artículo 16 de la Constitución, que declara “inviolables” a las comunicaciones privadas) la grabación quizá habría tenido menos impacto si Carpinteyro hubiera acudido de inmediato ante la autoridad para presentar una denuncia por la intervención ilegal de su línea telefónica en lugar de enfrascarse en un debate mediático. La ética de algunos periodistas habría entrado en conflicto ante la posibilidad de abordar el tema teniendo como único elemento informativo palabras provenientes de un acto delictivo.

Seed money

Pero la diputada eligió para defenderse una estrategia que la puso en el ojo del huracán periodístico: confesó públicamente que, en efecto, inició gestiones para crear un negocio de telecomunicaciones al mismo tiempo que se desempeña como legisladora, lo cual, según ella, no implica conflicto de intereses; balconeó a José Gutiérrez Becerril, ex ejecutivo de Telefónica México, a quien se refirió como Pepe en el audio y quien el 25 de mayo de 2014, al recibir la llamada de Carpinteyro, se encontraba disfrutando su fin de semana en una reunión familiar; en su entrevista con Ciro Gómez Leyva prácticamente culpó a Televisa de realizar la intervención telefónica. Con esto, el carácter ilegal de la intervención pasó a segundo plano. Ya había legítimo material periodístico.

Eso sí, Purificación, entrevistada por Carmen Aristegui, protegió la identidad de Peralta, quien le iba o le va a dar el seed money. Se negó a decir si se trata de Carlos Peralta, presidente del Grupo Iusa, empresa dedicada, entre otros rubros, a las telecomunicaciones, cuyo nombre surgió en los medios al repasar que el empresario del sector tiene ese apellido y contaría con recursos para financiar el proyecto de Carpinteyro.

Fuera monopolios

El negocio diseñado por la diputada consiste en crear una empresa que preste servicios de telecomunicaciones sin contar con infraestructura y pague por el uso de ésta a otra compañía que sí la tenga y esté obligada legalmente a permitirle el acceso.

En México este modelo es factible gracias a la reforma en telecomunicaciones que obliga a los “agentes económicos preponderantes” —Televisa y Telmex— a abrir su infraestructura para que la usen otras empresas, con el fin de generar competencia. Carpinteyro participó en la aprobación de esa reforma cuyas disposiciones ahora pretende aprovechar en beneficio personal. Quiere competir con Televisa y usar la infraestructura de Telmex para “luchar contra los monopolios”.

Goles y escándalo

La diputada recibió de alguien que no la quiere o a quien le estorba un golpe certero y durísimo que la inhabilita éticamente para participar en el debate de la Ley Federal de Radiodifusión y Telecomunicaciones, cuya aprobación ocurrirá, probablemente, entre los goles del Mundial y el escándalo político.