Intimidades Colectivas

Defender la dignidad y pensar: impopular pero necesario

Hace unas semanas se reunieron en Roma jesuitas de todo el mundo. Eligieron allí a su nuevo Superior General, Arturo Sosa, jesuita venezolano doctorado en ciencias políticas. También abordaron temas de gobierno interno y misionales.

Una reunión así, no solo es relevante para la Orden y la Iglesia Católica, sino también ayuda a palpar, desde la perspectiva jesuita, “los latidos del mundo”. 

Imaginemos la variedad y calidad de la información contenida en estos representantes del trabajo jesuita y laical vinculado en todo el planeta en tareas diversas: campos de refugiados y universidades; parroquias y hospitales; zonas de guerra y centros de investigación; pueblos árabes, africanos subsaharianos y el corazón político de Washington, etcétera.

El “pulso cultural” contemporáneo es contenido primordial para las discusiones, reflexiones y acuerdos en una reunión de esa naturaleza.

Los documentos finales están en proceso de edición y publicación. Sin embargo, conocemos aspectos importantes de su contenido. 

Los tiempos actuales, siguiendo la síntesis compartida por Antonio Spadaro, jesuita cercano al Papa Francisco, son propios de una “época no ordinaria” cuyo reto principal implica asumirlos con responsabilidad y no con una actitud normalizadora de sus características.

Renovar una identidad es acaso innecesario cuando se tiene el reto de discernir qué hacer en tiempos inciertos dominados por el poder de la simplificación maniquea. Por eso la renovación de la identidad no fue tema prioritario. 

Siguiendo sus reflexiones, diríamos que atravesamos una época no ordinaria cuya complejidad y diversidad, aún no del todo comprendida, nos obliga a repensar modelos de conocimiento y acción. 

En el lenguaje jesuita se exige humildad y discernimiento para responder a los “movimientos del Espíritu”.

Se trata de actuar responsablemente sin transigir con lo que busca volver normal las exclusiones e irrelevante los hechos frente a las percepciones.  Defender la dignidad y pensar son impopulares, pero hoy muy necesarios. 


twitter.com/letrasalaire