La historia en breve

El Presidente pide que tengamos una policía como la de Suiza

Cuenta un secretario de Estado que al terminar la reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública de finales del durísimo junio de 2011, el flamante gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre (había asumido el cargo en abril), seguramente agobiado por los compromisos adquiridos en aquel encuentro, dijo en petit comité: el Presidente quiere que tengamos una policía como la de Suiza, está bien que lo quiera, pero nuestra realidad es distinta.

Algunos gobernadores compartían el sentir de Aguirre, otros lo rechazaban con dureza: Guadalupe Osuna de Baja California, César Duarte de Chihuahua, Rodrigo Medina de Nuevo León. Este último dijo por su lado: ni madres eso de relajar los requisitos de control de confianza, en Nuevo León están haciéndole el polígrafo a todos los policías y está difícil, pero es el camino, no hay otro.

Uno de los gobernadores renuentes le dijo a Medina que liquidar a los policías que no acreditaran los niveles de confianza era un proceso muy caro y complicado, a lo que el nuevoleonés respondió: ¿qué prefieres, un problema de inseguridad o uno laboral, un problema de caja o que no puedas gobernar?

Las cifras de las sucesivas reuniones del Consejo Nacional de Seguridad Pública son un excelente indicador para ver quiénes se empeñaron en construir policías sólidas y quiénes no.

Los resultados están a la vista. Baja California, Nuevo León, Ciudad Juárez no necesitan hoy operativos especiales. Mucho menos comisionados para la seguridad y el desarrollo.

Tres de cada cuatro guerrerenses pensaban esta semana que su gobernador estaba rebasado por los criminales.