Duda razonable

El “pequeño” olvido de “El Bronco” vengador

El 19 de marzo de 2010, en el campus del Tecnológico de Monterrey fueron asesinados los estudiantes Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo durante un enfrentamiento entre miembros del Ejército y presuntos delincuentes.

Según una recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de ese mismo año, aunque no se pudo determinar con precisión quién mató a los jóvenes, se estableció que fueron los soldados quienes alteraron la escena del crimen, movieron los cuerpos para hacerlos pasar como integrantes del grupo delincuencial, mintieron al decir que ambos se habían bajado de una camioneta en la que viajaban los presuntos delincuentes, desaparecieron evidencias y destruyeron una cámara de video.

La Secretaría de la Defensa Nacional aceptó la recomendación, o casi, porque aclaró que “en su oportunidad las autoridades competentes deslindarán las responsabilidades a que haya lugar, en respeto a las garantías del debido proceso a que tienen derecho todas las personas, civiles y militares”.

Cinco años y medio después nada ha sucedido con esa investigación.

Y cada año, en marzo, los familiares, sus abogados y algunas organizaciones vuelven a exigir que se haga justicia sin resultado alguno.

Durante su festivo fin de semana, Jaime Rodríguez, El Bronco, nuevo gobernador de Nuevo León, se refirió a funcionarios y políticos del pasado: “Hemos encontrado la casa sucia, las columnas derruidas, fugas por muchas partes, el techo cayéndose en otras; y para acabarla de fregar, hipotecada. Pero no es el tiempo el que castigó nuestra casa, sino la corrupción sin llenadera y el delirio de muchos que se creyeron reyes y no gobernantes; que donde había ciudadanos, veían súbditos; que donde había dinero público, veían botín”.

Elocuente, fustigó durante sus intervenciones del sábado y el domingo a quienes han gobernado Nuevo León y a quienes desde la sociedad, según él, se han enriquecido con ellos.

Ausente en sus discursos estuvo el tema de la impunidad por lo sucedido en los terribles años de inseguridad que pasó el estado, o el problema de derechos humanos.

Eso sí, El Bronco nombró como secretario de Seguridad Pública al general en retiro Cuauhtémoc Antúnez, quien en marzo de 2010 era el jefe de la zona militar de la que salieron los soldados a los que se refiere el informe de la CNDH.

Esa parte del horrible pasado de Nuevo León, El Bronco prefirió olvidarla.

 

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