Cambio climático en NL y la crisis que nos espera

Poco a poco los desplazados ambientales irán creciendo y será una difícil crisis.

Con mucha sorpresa se recibió la noticia de que en Nuevo León acabamos de tener el junio más fresco de los últimos 95 años, con 26.5 grados en promedio durante el mes.

Pero el asombro no termina, porque también supimos que la temperatura promedio en marzo fue de 17.5 grados y en definitiva tenemos el semestre más fresco en 10 años.

“A pesar de lo que muchos creen, y a la fama de que Nuevo León es un estado muy caliente, las cifras del primer semestre del año ubican a la entidad como la número 14 más fresca de México”, dice la nota informativa de MILENIO Monterrey.

Los científicos de todos los países están de acuerdo en que el planeta está sufriendo un proceso de calentamiento general en promedio.

¿Cómo se explica entonces que en nuestro Estado las temperaturas bajan y además está lloviendo más?

El calentamiento global que se observa, según el consenso científico, es ocasionado por el hombre con la liberación de los gases de efecto invernadero, principalmente el bióxido de carbono, que se produce al quemar combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y gasolina.

Estos gases producen el llamado efecto invernadero que hace que aumente la temperatura de los rayos solares, ampliando el promedio de la temperatura en todo el planeta.

El calentamiento en la Tierra ocasiona que el casquete de hielo del Polo Norte se esté derritiendo, creciendo el nivel de los océanos que, junto con el aumento de temperatura, ocasiona que el clima en general salga del balance que le conocemos.

Por eso el clima está cambiando constantemente y no nada más en Nuevo León, sino en todas partes.

Esto, estimado lector, de alguna forma quiere decir que hoy llueve más en nuestra región y las temperaturas bajan en promedio, pero en un par de años podríamos experimentar condiciones totalmente diferentes o extremas.

Los fenómenos de El Niño, que es un cambio en el clima a causa del calentamiento en el agua del Océano Pacífico, son parte del proceso de cambio climático y cada vez se prolongan más o tienen efectos mayores.

Existe una crisis por venir a causa de los cambios en el clima, y no se trata nada más de la lluvia o la sequía, que de alguna manera en ciudades como Monterrey y zona metropolitana podríamos librar con algo de infraestructura bien calculada.

La verdadera crisis es la que se vive con los desplazados ambientales: las personas que tienen que salir de sus tierras por el clima.

Según la Organización Internacional de Migrantes, “los migrantes por motivos ambientales son personas o grupos de personas que debido a, principalmente, cambios repentinos y graduales en el medio ambiente, que inciden negativamente en sus vidas o en sus condiciones de vida, se ven obligados, o deciden, a abandonar sus viviendas habituales, ya sea de manera temporal o permanente, y se desplazan a otras partes de su propio país o fuera del mismo”.

Si las condiciones en Nuevo León continúan con buena temperatura y mucha lluvia, el Estado será un atractivo para todos aquellos que viven en zonas áridas por la sequía o en zonas con poca infraestructura, donde la lluvia o los tornados hacen que peligre la vida.

Si hoy experimentamos migración de estados y países porque las condiciones económicas son precarias, imagine usted, amigo lector, cuando las condiciones del clima no permitan vivir.

Poco a poco los desplazados ambientales irán creciendo y será una difícil crisis porque además de adaptarnos a un clima diferente o cambiante, tendremos que adaptarnos para recibir a miles de personas que en otras zonas perderán todo.

O no lo podremos saber, pero quién nos dice que tal vez nosotros seremos migrantes ambientales, desplazados de Monterrey a causa de un desastre natural y tendremos que salir a buscar posada en otro estado, en otra ciudad… ¿usted qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com