Trump choca con IP por su amago a Cuba

Líderes empresariales piden al mandatario electo que tenga una opinión más fundamentada frente a las relaciones con Cuba tras la muerte de Fidel Castro.
El arribo del primer vuelo comercial de EU a Cuba en 50 años; el avión de American Airlines aterrizó antier en La Habana.
El arribo del primer vuelo comercial de EU a Cuba en 50 años; el avión de American Airlines aterrizó antier en La Habana. (Yamil Lage/AFP)

Washington

Donald Trump amenazó con abandonar los esfuerzos de Estados Unidos para restablecer las relaciones comerciales y diplomáticas con Cuba, a menos de que La Habana haga algunas nuevas concesiones, lo que prepara el escenario para un enfrentamiento con la comunidad empresarial estadunidense que desea explotar la apertura de la economía de la isla.

“Si Cuba no está dispuesta a hacer un mejor acuerdo para el pueblo cubano, los cubanoestadunidenses y EU en su conjunto, voy a poner fin al acuerdo”, tuiteó Trump el lunes, como respuesta al debate por la muerte del líder revolucionario Fidel Castro.

La amenaza de Trump, que puede deshacer años de trabajo del presidente Barack Obama para normalizar las relaciones con Cuba, llevó a una petición por parte de los líderes empresariales para que el mandatario electo tenga una opinión más fundamentada.

“Ahora llegamos a un punto en el que tenemos una embajada y empiezan los vuelos comerciales y hay empresas estadunidenses que manejan hoteles en Cuba. Dar al traste con todo eso y regresar a la guerra fría sería una vergüenza”, dijo a Financial Times el ex secretario de Comercio y director ejecutivo de Kellogg, Carlos Gutiérrez.

Con el respaldo de poderosos grupos de cabildeo agrícola y empresarial, Obama presionaba desde 2014 para la reanudación de relaciones normales con Cuba, y en marzo se convirtió en el primer presidente estadunidense en visitar la isla en casi un siglo.

En una señal de los cambios en curso, las líneas aéreas JetBlue y American Airlines realizaron el lunes su primeros vuelos regulares entre Nueva York y La Habana.

También hubo una procesión de delegaciones de negocios a La Habana, con viajes que organizó la Cámara de Comercio de EU a principios de este mes, que incluyeron a representantes de American Airlines, Dow y GE, entre otras empresas.

Pero los republicanos en el Congreso aún se resisten a las peticiones para que termine el embargo comercial de 55 años, los esfuerzos de Obama para normalizar las relaciones con Cuba dependieron de matices en las regulaciones y de las órdenes ejecutivas que puede implementar sin la aprobación del Congreso.

Gutiérrez dijo que el resultado de las elecciones de este mes, en las que se reeligió a influyentes legisladores cubanoestadunidenses, como Marco Rubio, significa que la resistencia para levantar el embargo probablemente aumente. Y eso significa que Trump tendrá la llave para una comunidad empresarial que quiere que Estados Unidos continúe con los esfuerzos para abrir el mercado cubano.

“Dependerá del ejecutivo tomar la iniciativa y en este momento parece que el presidente electo toma el liderazgo de esos miembros del Congreso que le aconsejaron tomar una línea dura y simplemente regresar a donde estábamos... hace cinco años”, dijo Gutiérrez, un republicano que nació en La Habana y preside el Consejo Empresarial EU-Cuba, grupo que cabildea para fortalecer los vínculos comerciales entre los dos países.

“Esto puede ser una gran oportunidad para que alguien que surgió del sector empresarial —nuestro primer presidente empresario— pueda promover los beneficios de la libre empresa en un país como Cuba”.

Esos llamados para que Trump no actúe precipitadamente tuvieron un eco el lunes en la industria agrícola, que considera a Cuba un mercado sin explotar.

De acuerdo con David Salmonsen, director senior de relaciones con el Congreso del Farm Bureau, el grupo de cabildeo agrícola más grande de EU, los productores  estadunidenses exportaron solamente 200 millones de dólares a Cuba bajo una condición de excepción humanitaria que está escrita en el embargo desde hace casi una década.

Pero Cuba representa un mercado de 2 mil millones de dólares, dijo, y los agricultores de EU lo pierden frente a la Unión Europea, Canadá y otros competidores, gracias a la prohibición de financiamiento de crédito a las exportaciones y otras restricciones.

Doug Keesling, granjero de Kansas que cultiva trigo, maíz y otros granos, y es miembro de US Ag Coalition for Cuba, dijo que la posible oposición de Trump solo puede hacer que lo que ya es una lucha política cuesta arriba sea aún más difícil.

Pero mantuvo la esperanza de que la formación empresarial de Trump le ayude a ver la oportunidad en Cuba. “Creo que quiere lo que es mejor para EU y tratará de negociar el mejor acuerdo”.

Pedro Freyre, presidente de la práctica internacional de Ackerman, un bufete de abogados de Miami, dijo que Trump se enfrenta a exigencias encontradas de poderosos grupos políticos.

Si bien ahora parece que juega para los republicanos cubanoamericanos a raíz de la muerte de Castro, la realidad es que como presidente necesita el respaldo de las empresas y de los estados agrícolas en los que ganó las elecciones este mes.

“Hay un costo político si le dice a los intereses empresariales de EU que va a cambiar la ley”, dijo. “¿Realmente va a matar un gran número de grandes acuerdos de negocios solo para satisfacer a algunos electores cubanoestadunidenses?”.

“Trump es un desarrollador inmobiliario. Está en su naturaleza buscar nuevos acuerdos en Cuba”.