Chile, casi en recesión

El modelo de la ortodoxia económica del mundo emergente parece listo para entrar a su primera crisis desde la que se dio en el mundo en 2009.
La Escondida, la mina de cobre más grande del mundo, esta en huelga desde febrero.
La Escondida, la mina de cobre más grande del mundo, esta en huelga desde febrero. (AP)

Chile informó esta semana que su economía se contrajo 0.4% anual, trimestre a trimestre hasta finales de 2016, “debilitándose de forma alarmante”, en las palabras de Andrés Abadia, economista senior de Pantheon Economics. Esto a pesar de que el país latinoamericano se mantuvo ligeramente positivo con un crecimiento de 0.9% en el tercer trimestre de 2016.

Muchos analistas esperan que el Producto Interno Bruto (PIB) de Chile se contraiga una vez más en el trimestre actual, lo que condenará al país y a sus 18 millones de habitantes a su primera recesión técnica desde 2009. “Chile se enfrenta a un riesgo mayor de recesión a pesar de la recuperación de los precios del cobre”, dijo Win Thin, director global de Estrategia de Monedas de Mercados Emergentes de Brown Brothers Harriman, refiriéndose a la mayor exportación de Chile, que subió 23% en términos de dólar y 14% en pesos chilenos desde que comenzó 2016.

Desafortunadamente, el cobre es parte del problema de Chile. Los trabajadores de La Escondida, la mina de cobre más grande del mundo, que representa 20% de la producción chilena de ese metal, y 2% del PIB del país, se fueron a huelga el pasado 9 de febrero. “Dado el gran tamaño de la mina, la huelga tendrá un fuerte impacto en la producción de cobre en el primer trimestre”, dijo Adam Collins, economista para América Latina de Capital Economics.

“Esto afectará fuertemente al crecimiento durante el primer trimestre, y tenemos la sospecha de que provocará otra contracción trimestre a trimestre en el PIB”, agregó. Collins cree que el probable descenso del PIB en el trimestre actual se deberá “casi totalmente a la huelga”. Los 2,500 trabajadores en paro laboral no son la única razón de la debilidad económica de Chile: claramente no tuvieron impacto en la contracción económica del cuarto trimestre del año pasado.

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Los dos culpables entonces fueron las exportaciones de bienes y servicios, que cayeron 2%, trimestre a trimestre, y el gasto de capital, que cayó 5.6%, lo que amplió una caída de 0.5% en los tres meses anteriores.

“La formación bruta de capital fijo en la construcción, y en la maquinaria y equipo, aún es débil. La economía chilena se mantendrá con debilidad si el sector de inversión no puede revertir su desempeño durante los próximos trimestres”, dijo Eugenio Alemán, economista senior de Wells Fargo Securities.

Pero si bien la caída de 1.6% de las importaciones de bienes y servicios de Chile el año pasado fue positiva para el crecimiento del PIB, también destaca la debilidad de la demanda interna en la economía general. Puede haber un poco de alivio aquí.

La caída en la inflación del consumidor a 2.7%, por debajo del objetivo del Banco Central de 3%, le permitió a dicha institución reducir las tasas de interés en enero y de nuevo este mes, a 3%, y de esta manera apoyar el crecimiento interno. El mercado considera que habrá una nueva reducción de las tasas de un cuarto de punto este año, pero algunos creen que el banco irá más lejos.

Y Thin sugiere que “si la tendencia continúa”, la política de tasas caerá hasta 2% para finales de este año. Los analistas tienen la esperanza de que, suponiendo que termine la huelga de La Escondida en las próximas semanas, Chile podría regresar al crecimiento en el segundo trimestre de este año. Pantheon Macroeconomics redujo sus pronósticos para todo este año, a la luz de los decepcionantes datos del cuarto trimestre, pero todavía espera un crecimiento para el año en curso de 1.7%.

“El efecto retrasado de los recortes de las tasas, la inflación relativamente estable, una mejoría en la economía mundial, el posible estímulo fiscal en Estados Unidos, el aumento de los precios de las materias primas a nivel mundial, y el ciclo de las elecciones presidenciales (que tienen previstas para noviembre) indican un crecimiento más sólido”, dijo Abadía. Sin embargo, algunos creen que cualquier cambio probablemente sea más modesto.

El pronóstico de Capital Economics para todo el año de 1% será el más débil desde 2009, y significa que no habrá crecimiento per cápita en un país que ya sufre con un creciente descontento social.

“Esperamos que cuando termine la huelga en el segundo trimestre veamos una recuperación, pero el sector no minero en Chile es muy débil y no muestra grandes señales de dar la vuelta”, dijo Collins. “La inversión es permanentemente más débil; la economía no va a regresar a las tasas de crecimiento de entre 5 y 6% que vimos en la década de los 2000”.