En Juchitán, las calles destruidas y el panteón lleno

Entre las personas que murieron por el terremoto del jueves, más de la mitad era originaria de la ciudad oaxaqueña, donde se realizan los funerales de manera simultánea.
Varios funerales se realizaron hoy de manera simultánea en Juchitán.
Varios funerales se realizaron hoy de manera simultánea en Juchitán. (Reuters)

Juchitán

Este sábado, las calles de Juchitán, Oaxaca, se llenaron de lágrimas y personas cargando ataúdes sobre sus hombros rumbo a un abarrotado cementerio. La ciudad está doblemente devastada: por el peor terremoto que ha sufrido el país en más de ocho décadas y por la pena ante la muerte.

Más de la mitad de las víctimas mortales del terremoto de 8.2 grados murieron en Juchitán, donde más de 5 mil casas resultaron dañadas y muchas más quedaron sin agua ni electricidad.

TE RECOMENDAMOS: Veinte textos para pensar el terremoto desde la literatura

"Vamos a ver esto durante los próximos días. Mucho entierro".

En el barrio de la Octava Sección, una zona de clase trabajadora, una tambora tocaba antes del comienzo del sepelio de uno de los 37 fallecidos cuyos restos habían sido rescatados de entre los escombros.

Por momentos la música se ahogaba en el llanto de familiares de Máximo Zúñiga, un niño de tres años que quedó sepultado junto a su madre y un hermano mayor cuando los muros de su habitación se derrumbaron. Aunque lo rescataron, murió poco después.

"Había una viga pesada en medio de los tres", dijo Alejandro Sánchez, un vecino, el primero en brindar ayuda, mientras un tío del niño sollozaba inconsolable.

Juchitán | Video: Omar Franco]

Hasta el momento se registran 65 personas fallecidas por el Coordinador Nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente. Las muertes ocurrieron en los tres estados más golpeados por el sismo, el más fuerte en México desde 1932.

 [Un hombre observa los escombros de su casa destruida por el Terremoto | Foto: Reuters]

PEÑA SÍ PUEDE LLEGAR RÁPIDO, PERO LA AYUDA NO

En Juchitán, muchos residentes se negaban a regresar a sus casas tras el sismo por temor a que sus dañadas estructuras no soporten las réplicas que hasta el momento suman más de 700.

El presidente Enrique Peña Nieto visitó el viernes el devastado centro de Juchitán y prometió ayuda para una reconstrucción. Pero sus palabras fueron frío consuelo para Alma Alvarez, abuela de Máximo.

"Peña Nieto sí pudo trasladarse hasta acá. Llegó en helicóptero rapidísimo. Pues así la ayuda debía de haber llegado, ¿no? Pero no llega", dijo la mujer.

Otros dos funerales de víctimas del terremoto se llevaban a cabo en el mismo cementerio.

"Vamos a ver esto durante los próximos días. Mucho entierro. Acá en el panteón va a estar el pueblo y en el hospital. Los que podemos limpiar, vamos a limpiar. Está conmovido el pueblo, está muy de luto", dijo Fernando López, primo de Máximo, con vendajes en la cabeza por lesiones sufridas durante el sismo.


ASS