Veinte textos para pensar el terremoto desde la literatura

A pesar de que el sismo de 1985 generó reportajes, crónicas y testimonios sobre el fenómeno y sus consecuencias, aún nos falta una gran novela sobre el tema.
El edificio de las costureras en Calzada de Tlalpan
El edificio de las costureras en Calzada de Tlalpan (Especial/ Wikicommons)

Ciudad de México

El histórico sismo de 1985 impulsó el ejercicio de géneros periodísticos como la crónica, el reportaje y la entrevista de la misma forma en que alentó al fotoperiodismo, pero nos falta aún la gran novela del terremoto, una narrativa de profundidad que registre el fenómeno en clave de ficción.

Los escritores coinciden en que hace falta esa narración novelesca que desarrolle el tema como una gran ficción, al estilo y a la manera de la Novela de la Revolución o de la Novela de la Guerra Cristera, o incluso al estilo más testimonial de la novela Los días y los años, de Luis González de Alba, a la que se destaca como la gran novela del movimiento estudiantil popular de 1968.

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Hacemos un recuento mínimo de los textos y libros que hay que leer sobre el terremoto de 1985, en espera de que acaso las nuevas generaciones, en un ejercicio de postmemoria, puedan llegar nuevamente al fenómeno y redescubrirlo literariamente.

¡Terremoto! Septiembre rojo (1985), de Elena Colmenares,

Terremoto en México. Un testimonio de solidaridad (1985) Xavier Gómez Coronel.

—México mártir. Crisis y sismos (1986), de Carlos Samayoa Lizárraga.

El pueblo como protagonista en el sismo y la reconstrucción (1987), de varios autores, contiene poesía; La ira de Coatlicue; testimonio: Voces encontradas; ensayo: El terremoto de las costureras; y cuento: Sacudida del alma.

No sin nosotros: los días del terremoto 1985-2005, de Carlos Monsiváis registra la tragedia y la emergencia cívica al calor de los acontecimientos de ese momento.

—Entrada libre. Crónicas de la sociedad que se organiza (1987), también de Carlos Monsiváis profundiza en el tema y en otras problemáticas sociales.

Materia dispuesta (1996), de Juan Villoro toca tangencialmente el tema del sismo.

8.8 El miedo en el espejo (2011), también de Villoro, quien narra su experiencia durante el terremoto de 2010 en Chile y la contrasta con el terremoto mexicano.

Zona de desastre (1986), de Cristina Pacheco, rescata el testimonio de los más afectados por el sismo, siempre los más pobres, preservando la dignidad de sus trágicas historias.

Nadie nada: las voces del temblor (1988), de Elena Poniatowska, una recopilación de testimonios de quienes presenciaron el acontecimiento y padecieron sus secuelas.


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El sentido del amor (1992), de Héctor Anaya, novela sobre la relación amorosa de una parteja, dedica un capítulo a su experiencia durante el sismo y los días siguientes.

Ciudad quebrada: Consecuencias del terremoto de 1985 (1995), de Humberto Mussachio, un reportaje escrito una década después del sismo que lo registra como un “infarto telúrico” cual lo haría un electrocardiograma.

Arte y olvido del terremoto (2010) de Ignacio Padilla, donde el autor indaga en las expresiones de artes plásticas generadas por el sismo en varios autores y grupos artísticos.

La visión de Magdalena (1996), Guillermo Fadanelli, un cuento donde el personaje pasa la noche con Magdalena y, a través de esa experiencia, da a conocer su vivencia del terremoto.

Teatro

Las máquinas de coser (1990), de Estela Leñero, obra en la que expone la situación de las costureras que perdieron la vida durante el terremoto.

Poemas

Miro la tierra (1986), de José Emilio Pacheco, quien al poetizar el terremoto y a la gente que estuvo ahí, trasluce nuestra fragilidad ante la tragedia y su dolor.

Elegía del Ajusco (1986), de Davir Huerta, nos sumerge en una conversación íntima y profunda con el cerro del Ajusco, desde donde el narrador reflexiona sobre el temblor de 1985.

Cuadros para una danza de la muerte (1986), de Miguel Ángel Flores

Arte y olvido del terremoto (2010) de Ignacio Padilla, donde el autor indaga en las expresiones de artes plásticas generadas por el sismo en varios autores y grupos artísticos.

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Una premonición de Rulfo

El cuento “El derrumbe”, publicado por Juan Rulfo en su libro El llano en llamas (1953), se inicia así:

—Esto pasó en septiembre. No en el septiembre de este año sino en el del año pasado. ¿O fue el antepasado, Melitón?

—No, fue el pasado.

— Sí, si yo me acordaba bien. Fue en septiembre del año pasado, por el día veintiuno. Óyeme, Melitón, ¿no fue el veintiuno de septiembre el mero día del temblor?

—Fue un poco antes. Tengo entendido que fue por el dieciocho.

—Tienes razón. Yo por esos días andaba en Tuzcacuexco. Hasta vi cuando se derrumbaban las casas como si estuvieran hechas de melcocha; nomás se retorcían así, haciendo muecas y se venían las paredes enteras contra el suelo. Y la gente salía de los escombros toda aterrorizada corriendo derecho a la iglesia dando de gritos…

*Con información de Tierra Adentro y Nexos

AG