Cierran turnos vespertinos en la UAG por inseguridad

El rector de la universidad dijo que pacto con el gobierno del estado que dos patrullas vigilen rectoría, CU-sur y la CU-norte de Chilpancingo, además de zona de prepas del puerto de Acapulco.
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Javier Saldaña Almazán.
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Javier Saldaña Almazán. (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo

El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), Javier Saldaña Almazán reconoció que al menos en tres preparatorias de la Tierra Caliente y Acapulco los turnos vespertinos cerraron por cuestiones de inseguridad

Saldaña Almazán señaló que a partir de diferentes hechos de violencia registrados en contra de integrantes de la comunidad universitaria, la administración central adoptó medidas que no gustan a muchos, pero que a estas alturas ya son necesarias.

En un primer instante, dijo que se analiza la pertinencia de retirar el contrato a la empresa Jobamex, que es la que actualmente se encargad de resguardar las principales instalaciones de la casa de estudios.

Señaló que la UAGro siempre ha sido una institución de puertas abiertas, pero lo era tanto, que hasta los delincuentes encontraron el espacio adecuado para meterse y atentar contra los trabajadores.

Comentó que ha pactado con el gobierno estatal que al menos dos patrullas de la policía vigilen rectoría, Ciudad Universitaria (CU) sur y la CU-norte de Chilpancingo, además de la zona de prepas en el puerto de Acapulco.

Precisó que la vigilancia con policías armados se registrará solo en la parte de afuera de los planteles, de ninguna manera entrarán para evitar denuncias sobre violaciones a la autonomía universitaria.

Admitió que son muchos los trabajadores que han pedido su cambio de adscripción en la Tierra Caliente, Costa Grande y Costa Chica para evitar agresiones de parte de grupos delictivos.

En la Tierra Caliente la población escolar mermó porque muchos alumnos fueron desplazados de sus pueblos, lo que les impidió mantenerse dentro de las aulas.

Pero los casos más delicados los ubicó en la prepa número 8 de Pungarabato, la 18 de Tlapehuala y la 17 del puerto de Acapulco.

En esas escuelas la población estudiantil bajó de manera crítica y se optó por cerrar el turno, ya que no había condiciones para seguir.

"Se siguen cerrando turnos vespertinos, parece que los padres tienen miedo de mandar a sus hijos a las escuelas por las tardes", refirió.