Rubén Jaramillo, último líder guerrillero llega al Congreso de Morelos

Con letras de oro inscriben el nombre de Rubén Jaramillo en el  muro de honor del recinto. Ahora estará junto a los históricos líderes agrarios y revolucionarios como Emiliano Zapata, entre otros.
Rubén Jaramillo representa el eslabón más importante a nivel nacional entre el zapatismo histórico y el movimiento campesino contemporáneo, según historiadores.
Rubén Jaramillo representa el eslabón más importante a nivel nacional entre el zapatismo histórico y el movimiento campesino contemporáneo, según historiadores. (David Monroy)

Morelos

Más de medio siglo después de ser asesinado, junto a su familia –incluida su mujer que estaba embarazada- Rubén Jaramillo Ménez fue llevado al muro de honor del Congreso estatal, y su nombre fue colocado en letras doradas junto a otros históricos líderes agrarios y revolucionarios como Emiliano Zapata, Pablo Torres Burgos, Antonio Barona y otros.

"Se ha querido negar la aportación que Rubén Jaramillo ha tenido para este estado y para el país", aseguró la presidenta de la Junta Política y de Gobierno del Congreso local y coordinadora del PRD, Hortensia Figueroa Peralta al referirse a la negativa que tuvo –hace algunos años- la misma iniciativa de honrar al hombre cuya actividad política, agraria y armada ha llegado a constituir, por si mismo, un movimiento propio conocido como el Jaramillismo.

La legisladora, quien es la iniciadora de la propuesta, destacó la trascendencia del acto histórico y "la oportunidad de inscribir con letras doradas su nombre en el muro de Honor, precisamente en el lugar donde se encuentran líderes de la lucha zapatista", lo que "es un acto que trasciende a otras generaciones".

Rubén Jaramillo Ménez es considerado el último líder agrarista en Morelos que abiertamente se levantó en armas para proseguir la lucha agraria iniciada a inicios de la década de 1900 por Emiliano Zapata Salazar, a quien se unió a la edad de 14 años.

De acuerdo a historiadores e investigadores sobre su actuación política, agraria y militar, "Rubén Jaramillo representa el eslabón más importante a nivel nacional entre el zapatismo histórico y el movimiento campesino contemporáneo: fue un ejemplar soldado del Ejército Libertador del Sur, que después de la muerte del General Zapata puso en práctica muchas de las enseñanzas adquiridas de la Revolución".

Además de los legisladores estatales, a la develación de las letras doradas con el nombre de Rubén Jaramillo, asistieron Consuelo García Jaramillo, sobrina de Rubén Jaramillo así como el periodista Benito García Barba, quien luchó en compañía de Rubén Jaramillo en 1961.

Su historia

Rubén Jaramillo Ménez nació en el sur de Morelos, concretamente en el municipio de Tlaquiltenango en 1900. A la edad de 14 años se sumó al Ejército Libertador del Sur que encabezada el ayalanse, Emiliano Zapata Salazar. Con el tiempo, Jaramillo logró el reconocimiento de habitantes del sur de Morelos y del estado de Puebla, cuando ya era oficial del ejército zapatista.

Según los investigadores, en 1918 Jaramillo reunió a sus seguidores en armas y les explicó que la revolución zapatista había sido derrotada, por lo que valía más guardar las armas y retirarse para continuar la lucha en un momento más propicio, por lo que se dedicó a trabajar el campo, incluso, estuvo en prisión tras el asesinato de Emiliano Zapata.

En los veinte inició la lucha agrarista por el lado de la legalidad, al considerar que el reparto agrario había sido sólo una bandera política. En los años 30 logró ser el más conocido, y hacia el final de esa década volvió a tomar las armas, sin embargo, la intervención de Lázaro Cárdenas logró la pacificación. Ese mismo año (1939) su amigo ex presidente le pidió apoyar la candidatura de Manuel Ávila Camacho.

Jaramillo continúa tiempo después con su lucha a favor de los campesinos. Apoyó decididamente la campaña presidencial de Cárdenas, quien al llegar a la primera magistratura entregó en Morelos (en 1938) el ingenio azucarero más importante de Morelos, cuyo primer presidente del consejo de administración fue el propio Jaramillo, quien también apoyó la candidatura presidencial de Manuel Ávila Camacho sucesor de su amigo michoacano.

Hacia 1943 y 1944 Jaramillo se levantó en armas porque funcionarios gubernamentales y empresario intentaron asesinarle por ser un "estorbo" para sus intereses contra el campesinado. De nueva cuenta regresa a la vida cotidiana por la amnistía ofrecida por Ávila Camacho y en 1945 fue nominado candidato a gobernador por el Partido Agrario Obrero Morelense, del cual fue fundador.

Según la historia, en 1957 vuelve a levantarse en armas Jaramillo y en 1959 con Adolfo López Mateos vuelve a amnistiarse, sin embargo, en 1962 es asesinado en la zona arqueológica de Xochicalco, Morelos, por un destacamento militar que recibió apoyo de policías judiciales estatales, lo que fue considerado un acto de traición por parte del presidente López Mateos y el gobernador en turno, Elpidio Perdomo.

Ese día, 23 de mayo de 1962, Jaramillo fue sacado de su casa en Tlaquiltenango junto a su esposa Epifania, quien estaba embarazada, así como junto a sus hijos Enrique, Filemón y Ricardo. Todos fueron asesinados a quemarropa.