Revelan campesinos presiones para vender sus terrenos en Atenco

Dijeron que el gobierno federal a través de la SCT les ofreció hace un año a 37 ejidatarios de Ixtapa comprarles 40 metros lineales a cada uno a 800 pesos metro cuadrado, pero varios se negaron.

San Salvador Atenco

Campesinos del municipio de San Salvador Atenco, Estado de México, denunciaron que el gobierno federal continúa con la compra de terrenos ejidales de la localidad para la construcción de la infraestructura urbana del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, como la carretera Ecatepec-Peñón, la cual cruzará por los núcleos ejidales de Santa Isabel Ixtapa, Nexquipayac, Acuexcomac y Atenco.

Los denunciantes, ejidatarios de Santa Isabel Ixtapa que se han negado a vender, indicaron que el gobierno federal, a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), ha adquirido 40 metros lineales en decenas de parcelas de cada lado del río San Juan, por donde atravesará la vialidad.

Detallaron que a finales del año pasado, representantes de la SCT le propusieron a 37 ejidatarios de Ixtapa comprarles 40 metros lineales a cada uno, a un precio de 800 pesos el metro cuadrado, pero varios de ellos se negaron porque quieren conservar sus tierras o porque quieren un mejor precio.

Sin embargo, indicaron que han sido presionados para que accedan a la venta. Esta presión también se está dando en los demás núcleos ejidales, para que los ejidatarios vendan sus tierras al gobierno federal.

En los últimos días, una vez que se anunció el nuevo aeropuerto, maquinaria pesada comenzó a limpiar parte de los metros lineales adquiridos, principalmente en los márgenes del río San Juan, donde fueron demolidas dos casas y varios árboles derrumbados.

Los campesinos manifestaron que trabajadores de la SCT les han explicado que el trazo de la carretera Peñón-Ecatepec atravesará los ejidos de Ixtapa, Nexquipayac, Acuexcomac y Atenco, a lo largo de unos de 15 kilómetros.

El núcleo ejidal de Ixtapa, conformado por 367 ejidatarios, fue uno de los primeros que hace cuatro años accedieron a vender sus hectáreas para el proyecto de conservación y mitigación del exlago de Texcoco. Sin embargo, ahora, los terrenos serán ocupadas para el proyecto aeroportuario.

En promedio este núcleo vendió mil 100 hectáreas para el proyecto del aeropuerto -3 hectáreas por comunero- por las que el gobierno pagó un millón y medio de pesos por hectárea. Los ejidatarios sólo conservaron dos hectáreas cada uno.