Zygmunt Bauman, el pensador de la era líquida

El filósofo polaco solía criticar la sociedad postmoderna y su falta de compromiso mutuo e incluso calificó al amor postmoderno como un sentimiento igual de aterrador que la muerte. 
El filósofo polaco Zygmunt Bauman (1925-2017).
El filósofo polaco Zygmunt Bauman (1925-2017). (Especial)

Ciudad de México

Zygmunt Bauman fue un observador de su tiempo. Ninguna voz era más adecuada que la suya para delatar las señales y el comportamiento que arroja nuestra sociedad.

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Bauman nació en Poznan, una de las ciudades más antiguas de Polonia, en 1925. De familia judía, tuvo que huir de aquel país por los peligros del nazismo. Se refugió en la entonces Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas. Años más tarde, cuando pudo regresar a su país, se unió al Partido Comunista, pero en 1968 fue expulsado  luego de la guerra árabe-israelí. Tras este episodio tuvo que renunciar a su nacionalidad y se mudó a Tel Aviv; tiempo después, acogió a la Universidad de Leeds, en West Yorkshire, Inglaterra, como su hogar intelectual.

A los 91 años, Bauman era considerado uno de los pensadores más relevantes de la era contemporánea. Gozaba de una lucidez intelectual digna de los grandes críticos de la historia universal. Pensador de izquierda en un principio, su obra incluía temas tan distintos como la estratificación, el movimiento obrero o la exclusión social. Luego se interesó en el Holocausto, el consumismo y la globalización. Pero la cumbre de su pensamiento serían sus reflexiones sobre la naturaleza de la modernidad.

En 1999 publicó el libro Modernidad Líquida, en el que sugirió al mundo una idea reveladora:  hablaba del fin de la era del compromiso mutuo, donde el individuo impone su hegemonía y suscita la “lenta desintegración del concepto de ciudadanía”.

Cuatro años  más tarde continuaría con su línea de pensamiento en el libro Amor líquido, en el que  exploró las dinámicas cotidianas de la emoción más compleja del hombre. En este texto sugirió ideas como que el amor posmoderno muchas veces es también "aterrador como la muerte".

Su bibliografía incluye 57 libros y más de 100 ensayos. Con el transcurso de sus páginas, se le consideró un pensador pesimista. Solía, por ejemplo, pensar en la desigualdad como un “colapso de la confianza” y consideraba que la libertad y la seguridad eran irreconciliables. “Si tienes más seguridad tienes que renunciar a cierta libertad, si quieres más libertad tienes que renunciar a seguridad. Ese dilema va a continuar para siempre”, dijo en una entrevista.

Otros títulos notables son La cultura como praxis (1973), La posmodernidad y sus descontentos (1997), La sociedad individualizada (2001) y Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias (2005).

En 2010,  Bauman recibió, junto al también sociólogo Alain Touraine, el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

También obtuvo el premio Theodor W. Adorno, que otorga la ciudad de Fráncfort, y el  Premio Europeo Amalfi de Sociología y Ciencias Sociales, otorgado por la Asociación Italiana de Sociología.

Zygmunt Bauman murió este lunes a los 91 años en Leeds, Inglaterra.


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