Patti Smith y el ídolo que nunca pudo conocer

En conferencia de prensa desde la galería Kurimanzutto, el ícono del punk en los setenta habló de su relación abstracta con el chileno y dijo sentir ira por la situación que atraviesa México.

Ciudad de México

Patti Smith descubrió al escritor chileno Roberto Bolaño justo cuando acababa de morir, en 2003, pero ejerció en ella una atracción inmediata y profunda. Bajo su influjo escribió Hecatomb, poema que leerá por primera vez en público este 2 de septiembre a las 12:00 horas, en la Casa del Lago de Chapultepec, acompañada por el guitarrista Lenny Kaye.

En conferencia de prensa celebrada en la Galería Kurimanzutto, la autora de discos seminales de los años setenta y ochenta, como Horses, Radio Ethiopia, Easter y Dream of Life, dijo que lamentaba no haber conocido a Bolaño en persona, pero que lo primero que leyó del narrador fue su novela 2666.

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"Roberto nos dio la primera obra maestra del siglo XXI y luego murió, lo que para mí fue sobrecogedor porque era más joven que yo. Soñé que si estuviera vivo podría haberlo conocido y decirle: gracias, Roberto, pero no pude hacerlo, así que con este poema quise agradecerle haber escrito 2666. Realmente son cien líneas, cada una de ellas un homenaje a Roberto y a su hermoso trabajo".

Patti Smith fue invitada por Kurimanzutto para ocupar el espacio expositivo bautizado Sonora 128, un espectacular que presenta obras de arte en la esquina de las calles Sonora y Nuevo León. Allí se inauguró la noche del jueves su poema lírico-fotográfico Individuo ¡presente!, pueblo ¡unido!. También participa en las Sesiones del Café la Habana, mítico restaurante donde se muestran fotografías de la cantante en las que, en sus palabras, “rinde homenaje a la fuerza del individuo y celebra el poder de la colectividad”.

"Un libro sobre Diego y Frida me hizo darme cuenta de que quería ser artista"

Smith afirmó que su relación espiritual con Bolaño no puede definirse. "Siento una profunda relación con él como poeta, siento un profundo parentesco abstracto a través de su trabajo porque no lo conocí. No hay un motivo para definir esta relación, pero es algo real. Siento que es una de las personas que me acompañan en mi vida."

Otro personaje que la ha acompañado ha sido el poeta Arthur Rimbaud. Justamente, Patti Smith compró el lugar donde vivió el poeta en Roche, un pueblito al noreste de Francia, donde escribió Una temporada en el infierno. "La casita estaba dilapidada, había sido destruida en gran parte por el huracán Sandy. Nadie quería trabajar con ella porque es pequeña, porque parece insignificante, pero encontré cuatro personas que sí quisieron hacerlo: tres mexicanos y un libanés, maestros artesanos. Les tomó dos años, pero revivieron la casa y ahora es mi casa de escritora. Atraviesas el camino y ves el mar, así que el océano es mi patio trasero. Gracias a estos trabajadores hermosos, mi casa es fuerte y el lugar donde escribo."


¿Qué significa México para Patti Smith?

Cuando era adolescente, en 1963 o 1964, mi madre me regaló un gran libro para mi cumpleaños: The Fabulous Life of Diego Rivera, de Bertram D. Wolfe. El libro hablaba de las dificultades entre Diego y Frida, pero lo que más me interesó es cómo, a pesar de las traiciones, la ira, su matrimonio y su divorcio, por todo lo que pasaran como hombre y mujer, su respeto como artistas nunca se cimbró. Esto templó mucho mi relación con Robert Mapplethorpe: éramos jóvenes, estábamos enamorados.

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La naturaleza de Robert lo llevó a otra parte cuando se abrió a su homosexualidad: tuvimos que negociar muchos tiempos difíciles de tristeza, un poco de ira y de dolor, pero lo que nos mantuvo juntos, aún ahora, después de su muerte, es lo mismo que unió a Frida y Diego: el amor y el respeto por el trabajo de cada uno. Eso nos mantuvo siempre amigos, nunca lo perdí. Algunas veces la gente tiene una relación y luego de que ya no hay interés sexual o romántico se alejan. Con Robert nuestra amistad se volvió más profunda y con frecuencia tenía como centro el trabajo artístico.

¿Qué más aprendió del libro?

"Mucha gente desaparecida, las mujeres y los periodistas son asesinados... no todo en México es maravilloso"

Este libro cambió mi vida, me hizo darme cuenta de que quería ser artista. Toda la gente que conocí a través del libro, específicamente Diego, Frida, Tina Modotti y muchos de los revolucionarios, se volvieron mis guías para explorar las ideas del arte y la revolución. Ellos me llevaron a México. Tenía como 22 años, en 1971. Fui yo sola a Veracruz y muchos otros lugares a buscar dos cosas: arte y café, pero me encontré con una tercera, que no esperaba: la gente.

Lo que me trae a México es el arte, la cultura, la historia, pero todavía más, la gente. Cuando era joven y estaba sola —una chica delgada y de pelo largo—, la gente fue muy bondadosa conmigo. Algunas veces estuve en peligro, otra veces tuve hambre y no sabía dónde estaba, a veces estaba perdida, pero la gente siempre me ayudó. Pensaban que era chistosa y me dejaban entrar a sus casas y hacían de comer, luego me dejaban con todos sus hijos. ¡Sí, es cierto! Conocí a una mujer en una iglesia, en un lugar que ni siquiera sabía dónde estaba. Tenía hambre y vi una pequeña capilla, entré y tenía tanta hambre que pensé en comulgar —aunque no soy católica—, ¡y lo hice! Esta mujer tenía un bebé y entró otro niño llorando y tuvo que salir con él, pero me dejó al bebé.

¡Así que estoy en la iglesia sentada con un bebé de otra persona! Una hora después regresa a la iglesia: yo no hablo español y ella no habla nada de inglés, pero me lleva a su casa. Las paredes estaban pintadas de amarillo, azul, rojo... Me hace una gran comida. Nadie hablaba el lenguaje del otro, pero todos platicábamos. Todos me dieron un abrazo y yo les dije adiós...

 [Smith durante la conferencia de presentación de sus proyectos en México | Foto: Omar Franco]

 ¿Por qué es importante la poesía en estos días?

La poesía se transforma de generación en generación; cada generación transforma la poesía. Cuando era joven, para mí era la poesía francesa, tal vez ahora es... ¿cómo le llaman, hip hop? En los sesenta era la poesía de Allen Ginsberg y Arthur Rimbaud, tal vez ahora es Dr. Dre. Tú debes buscar la poesía de tu generación: solo tú lo sabes y tú decidirás qué tan importante es para ti. Todo lo que puedo decir es que la poesía ha sido una parte importante de mi vida. Ya sea relevante o no, todavía escribo. No todo tiene que ser relevante: algunas cosas las hacemos porque tenemos que hacerlas.

¿Qué piensa de las situación de opresión que se vive en México?

Lo que pienso de cualquier lugar en el mundo que sufre de opresión: siento compasión, tristeza, ira. Me doy cuenta que aquí no todo es maravilloso, de que muchos niños, muchos jóvenes, mucha gente está desaparecida, las mujeres y los periodistas son asesinados... Me doy cuenta de todas esas cosas, y eso está sucediendo en todo el mundo. Doquiera que haya injusticia, siento ira, tristeza. Hablamos sobre esta gente de la manera que podemos: a través de un poema, una canción o simplemente recordando a la gente que está desaparecida. Tenemos que hacer lo que podemos. Podríamos hablar sobre estas cosas todo el tiempo, pero no soy política y no tengo un discurso articulado sobre política, pero como madre y ser humano siento ira, dolor y deseo de justicia como cualquier madre sentiría por sus hijos. 


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