Un sismo dañó dos murales de Orozco, ahora brillan de nuevo

Ubicados en el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara, las obras, realizadas entre 1936 y 1937, fueron sometidas a una profunda restauración que costó un millón 865 mil pesos
Resultado tras la restauración
Resultado tras la restauración (Cortesía)

Ciudad de México

Después de que fueran afectados por el sismo del 11 de mayo del año pasado, los murales El pueblo y sus falsos líderes y El hombre creador y rebelde o El hombre pentafásico, que pintara José Clemente Orozco entre 1936 y 1937 en el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara (UG), fueron sometidos a una profunda restauración y ya están listos para ser exhibidos nuevamente, aunque todavía falta colocar la sillería.

Las obras que se ubican en el Museo de las Artes de la UG fueron recuperadas por especialistas del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam), del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), encabezados por Alberto González Vieyra y David Oviedo Jiménez.


"Había algunas partes por desprenderse, tuvimos que hacer trabajos urgentes"

Los trabajos de restauración se emprendieron en enero y acaban de concluir hace unos días, con un presupuesto de un millón 865 mil pesos, recursos que se utilizaron para el pago del andamio, el material especial y la contratación del personal especializado, incluidos los restauradores egresados de  la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente, explicó Ernesto Martínez, director del Cencropam.

La obra mural que más sufrió daños fue la que realizó Orozco en la cúpula de este inmueble: El hombre creador y rebelde, ya que algunos pedazos de la pintura quedaron en la sillería del espacio, por lo que se diseñó de manera urgente un proyecto de restauración integral.

El restaurador Alberto González explicó que desde el piso se percibían apenas unas 14 fisuras, pero cuando subieron al andamanio —a unos 20  metros de altura—, notaron que en realidad la cúpula tenía alrededor de 40 fisuras de diferentes dimensiones, afectando el 5 por ciento del total del mural.

 [Daños ocasionados por el sismo]

“Notamos también que había zonas en que se había desprendido la capa pictórica y de soporte,  y que había algunas partes por desprenderse, por lo que teníamos que hacer trabajos urgentes. En ese sentido realizamos un trabajo de velado para que eso colapsara e iniciamos con procesos de consolidación, tanto de la capa colorcomo de los estratos del soporte de manera interna. Esto nos llevó más de tres meses”.

El hombre creador y rebelde El hombre pentafásico se trabajó de manera paralela, ésta —localizada en los muros laterales— no tenía tantos daños.


El restaurador David Oviedo precisó que todos los fragmentos que se colapsaron de la cúpula a raíz del sismo, se recogieron de las butacas y se clasificaron.

“Cuando tuvimos estos fragmentos, los clasificamos por zonas para volverlos a colocar en su sitio, se armaron como un rompecabezas, aunque no lo recuperamos al cien por ciento con la técnica llamada anástilósis. Utilizamos materiales compatibles al originales y reversibles. También se aplicó una inyección de material adhesivo para volver adherir todas las oquedades, después de este proceso de consolidación se procedió a realizar el trabajo de limpieza y de restitución de color”.

Los trabajos de restauración se realizaron en 400 metros cuadrados de estos dos murales de José Clemente Orozco.

Lo que sigue en materia conservación y mantenimiento, adelantó el titular del Cencropam, es la próxima restauración del mural que pintó David Alfaro Siqueiros en la Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz de la Universidad de Guadalajara.




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