'El Caballito' estará listo en mayo de 2017

Con una inversión total de 7.5 millones de pesos, la escultura ecuestre de Carlos IV ya está siendo restaurada y ha tenido la colaboración de especialistas de la UNAM, la UAM y el IPN.

Ciudad de México

La escultura ecuestre de Carlos IV, conocida como El Caballito, que en septiembre de 2013 fuera sometida a una limpieza fallida que le causó daños irreversibles, ya empezó a ser intervenida y, a decir de los expertos, quedará totalmente restaurada en mayo de 2017.

Para la recuperación de esta emblemática obra, de 9.05 metros de altura, que realizara Manuel Tolsá, en el siglo XIX, se invertirán 7.5 millones de pesos. En una primera etapa se canalizaron 2 millones, mientras en la actual se gastarán 5.5 millones, que vendrán el Fideicomiso Centro Histórico de la Ciudad de México.

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La intención de los expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia es que la escultura de El Caballito y su base, que lucen escurrimientos en color verde a consecuencia del ácido nítrico con el que intentaron limpiarlas en 2013, sean intervenidas integralmente, con la finalidad de que recuperen su aspecto material y visual; para ello los especialistas procederán a la desalinización, con la regeneración de óxidos de cobre y con la inhibición de la corrosión de la escultura.

Liliana Giorguli Chávez, coordinadora nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, se comprometió a entregar la obra, de aproximadamente 13 toneladas, en unos siete meses, y aclaró que el total de la inversión en estos trabajos es de 7.5 millones de pesos, incluidos 300 mil pesos que aportó un particular.

Al justificar la intervención, recuperación y conservación de este monumento, dijo que se trata de una obra fundida en una sola colada, "un acto de maestría", si se consideran las condiciones de su realización hace 213 años.

En conferencia de prensa, indicó que en los últimos tres meses de trabajo realizaron un diagnóstico profundo del estado de conservación de la escultura y su basamento, con la finalidad de que recupere su esplendor. El diagnóstico lo hicieron con la colaboración de la UNAM y la UAM, así como del Instituto Politécnico Nacional.

Dio a conocer que dentro de los estudios realizados a la escultura, descubrieron que Tolsá recubrió su obra con una aleación de cobre, y con una capa pictórica verde marrón, iniciativa que le valió el reconocimiento del explorador alemán Alexander von Humboldt, quien en 1814 apuntó que Tolsá "tuvo el buen gusto de no dorar el caballo, que está simplemente revestido con un barniz de olivo-pardusco". Jannen Contreras, coordinadora de conservación de la obra, adelantó que al final de la recuperación el color con el que será revestido El Caballito, será un poco más claro que el que le dio Tolsá. Esto coincide con una cita histórica del Humboldt, en la cual señalaba que Tolsá "tuvo el tino de no dorar la estatua, sino haberle dado un tono verde pardusco".

Después de la limpieza de la obra se obtendrá "un punto intermedio con el cual la ciudadanía se sienta identificada, ya que su petición es que quede como estaba".

ASS/EOM