REPORTAJE | POR CECILIA ROJAS

Desde Viesca se abre paso como violinista

Fermín Santiago de León Estrada

A sus 10 años se mantiene estudiando ese instrumento. En su ciudad natal no hay escuelas para aprender a tocarlo pero él ha roto paradigmas.

Fermín Santiago de León Estrada.
Fermín Santiago de León Estrada. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Fermín Santiago de León Estrada tiene ya diez años y dos años estudiando violín.

Todos los días va acompañado de su mamá Silvia al Centro de Educación Musical de Torreón (CEM), porque tuvo una cercanía inusual con el instrumento hace dos años en su casa en Viesca.

"Estaba viendo una caricatura y salió un perrito practicando violín y dije 'oh wow, cómo le hace'", platica Silvia, su mamá. Prometió investigar dónde podría estudiar con la intuición de que eso podría ser caro.

"A los niños de La Laguna, yo les diría que todos los esfuerzos que hagan, algún día va a valer la pena, porque todo lo que se hace algún día va a tener un significado".

Pero vio un anuncio en el que salía un trompetista y era precisamente del CEM. Ella le platicó y le prometió ver e investigar a ver si podía entrar.

"En este año he aprendido acordes, escalas, sostenidos, bemoles y todo eso. Solfeo. Está más o menos fácil. Al inicio no es tan fácil", platica Fermín, que acaba de entrar a quinto año en la escuela.

Su mamá platica también y dice que se le hizo muy raro que le pidiera eso de estudiar violín. Su esposo labora en el Aeropuerto de Torreón, a estas alturas ya les es más costeable rentar una casa en esta ciudad por sus actividades, pero su corazón es de Viesca.

"Todavía no digerimos bien esta decisión que tomó. A mí me da mucha satisfacción como mamá. Cuando empecé a venir, dije 'ay cómo se asolea uno, cómo se cansa uno de dar vueltas y vueltas'. Pero cuando lo vi en el primer concierto, supe que esto vale la pena. Y le dije que vamos a seguir adelante hasta donde quiera y vamos a seguir".

El fin de semana se van a Viesca, con un boleto que ya cuesta cincuenta pesos. Pero para la familia el esfuerzo es valioso. Fermín por su parte, está henchido de orgullo, desenvuelto, encantador.

A la semana de tomar clases, a Fermín, que es talla pequeña, la maestra le dijo a los padres que el niño ya necesitaba su violín. Tenían dudas por que el instrumento no es muy barato, pero con ese "charm" de Fermín, y un padrino que lo quiere mucho, logró obtener su violín de talla tres cuartos, un cuarto menos que el normal, color ciruela, que suena bien.

Dice Silvia que tiene otros dos hijos, uno de 24 y una muchacha de 21 años, así que Fermín es el que los ilumina y desde luego, sus hermanos y su papá también están orgullosos de él.

"Estaba viendo una caricatura y salió un perrito practicando violín y dije 'oh wow, cómo le hace'", platica Silvia, su mamá.

Antes de querer ser violinista, Fermín quería ser astronauta. Y dejó el sueño aquel luego de ver al perrito de caricatura tocando. Y ahora él lo que quiere de la vida, es ser un músico profesional.

"A los niños de La Laguna, yo les diría que todos los esfuerzos que hagan, algún día va a valer la pena, porque todo lo que se hace algún día va a tener un significado. Y a los adultos, que aprovechen lo que tienen, y que lo que puedan hacer lo hagan".

Su historia rompe paradigmas, probablemente sea el primer violinista de Viesca. Fermín es uno de los favoritos del CEM. Lleva buen camino, de la mano de su violín.

EN CORTO

- Soy... Inteligente, modesto, amigable.

- Disfruto leer a... Historias de terror, cuentos y de vez en cuando con mi mamá, unas telenovelas de libros.

- Mi pasión es... Mi violín.

- Anhelo... Apoyar a mi mamá y seguir siendo violinista.

- Programa favorito de TV... Canal Cartoon Network.

- En Internet soy seguidor de... Tutoriales de tocar violín y canciones.

- No Tolero... Que me regañen porque a veces no estudio. A veces.

- Mi favorito en La Laguna es... Dice que las culturas. Los tacos y las danzas de matachines.

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