Subir una fotografía a una herramienta de inteligencia artificial puede parecer una acción inofensiva, especialmente cuando el objetivo es crear una imagen con otro estilo, recuperar una foto antigua o probar una tendencia.
Sin embargo, antes de hacerlo conviene detenerse un momento: ¿qué información estás entregando junto con esa fotografía y qué puede ocurrir con ella después?
Las imágenes personales pueden contener más información de la que se aprecia a simple vista. Una fotografía puede mostrar el rostro de una persona, documentos, placas de vehículos, domicilios, lugares frecuentes o incluso a otras personas que no dieron autorización para aparecer en ella. Además, cada plataforma establece sus propias condiciones sobre el almacenamiento y uso del contenido que recibe.
Antes de subir una foto a la IA, revisa esto
No se trata de dejar de utilizar estas herramientas, sino de reducir la cantidad de información personal que compartes. Estas son algunas medidas que puedes aplicar antes de cargar una fotografía:
- Lee el aviso de privacidad. Revisa qué información recopila el servicio y qué tratamiento establece para las imágenes que subes.
- Consulta qué uso tendrá tu contenido. Algunas plataformas pueden establecer condiciones específicas sobre el material que reciben, por lo que es importante conocerlas antes de aceptar.
- Verifica cuánto tiempo conservarán la fotografía. Revisa si existe un periodo de almacenamiento y qué sucede con la imagen después.
- Recorta elementos innecesarios. Si el fondo muestra una dirección, ubicación, documentos u otros datos identificables, elimínalos antes de subir la imagen.
- Evita mostrar información sensible. No incluyas credenciales, identificaciones, estados de cuenta, boletos, placas o documentos que permitan obtener datos personales.
- Considera a las personas que aparecen en la fotografía. Si vas a utilizar una imagen donde aparecen terceros, toma en cuenta su privacidad y consentimiento.
- Ten especial cuidado con fotografías de niñas, niños y adolescentes. Evita compartirlas con servicios de IA cuando no sea necesario.
¿La IA puede analizar tu rostro?
Una fotografía también puede contener rasgos físicos y características faciales que una herramienta sea capaz de procesar. Las imágenes utilizadas para generar contenido pueden, dependiendo del servicio y de sus políticas, estar sujetas a almacenamiento, procesamiento o determinados usos.
Por eso, antes de seguir una tendencia de redes sociales o pedirle a una IA que transforme una fotografía, la pregunta no debería ser únicamente qué imagen puede crear, sino qué información estás entregando para conseguirla.
La recomendación más sencilla es revisar las condiciones del servicio y compartir únicamente la fotografía y los datos que realmente sean necesarios para obtener el resultado que buscas.
JCM