La ministra Yasmín Esquivel propuso la protección de los derechos de menores hijos de víctimas de feminicidio, mediante apoyo psicológico y educativo, así como indemnización económica.
“Desde mi posición como juzgadora no me es indiferente la protección de los derechos de las infancias y adolescencias afectadas por la muerte violenta de sus madres o cuidadoras”, declaró.
Indicó que con esta propuesta atiende las necesidades que tienen las y los menores para reencauzar sus proyectos de vida y la condición de orfandad que tendrán que enfrentar.
Señaló que el trabajo de investigación realizado durante sus estudios de postdoctorado analizó más 300 sentencias que ponen en evidencia un tema de gran preocupación: la violencia feminicida en México y las consecuencias sobre sus hijas e hijos.
Sostuvo que el análisis reveló que solo en dos sentencias de las analizadas se reconoció adecuadamente su derecho a una reparación integral, más allá de una compensación económica.
Agregó que en 43 por ciento de las sentencias analizadas sí hay mención de hijos e hijas de las víctimas, pero no se especifica si se trata de menores de edad y tampoco se les reconoció como víctimas indirectas.
La ministra apuntó que esta muestra se encuentra en la obra de su autoría Mamá, en tu ausencia, ¿quién por mí?, la cual puso sobre la mesa durante su participación en la Semana del Libro Jurídico organizada por los Tribunales Colegiados en Materia Administrativa del Primer Circuito.
Puntualizó que el objetivo de su obra es visibilizar las fallas del sistema de justicia y, al mismo tiempo, con la experiencia en el ejercicio de la función jurisdiccional, proponer soluciones concretas y viables que garanticen un modelo de tutela judicial reforzada.
Recordó que participó en proceso de consulta de la iniciativa de Ley General para prevenir, investigar, sancionar y reparar el daño por el delito de feminicidio, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Exhortó a las y los asistentes del evento a repensar las leyes e instituciones desde una perspectiva que ponga en el centro a las víctimas directas e indirectas del feminicidio.
“Es necesario darle una nueva lectura a las cifras, no como números, sino como vidas de personas en condición de desventaja. Entendamos que la justicia no solo se mide en sentencias dictadas, sino en vidas reparadas”, expuso.
“Un modelo de tutela judicial reforzada debe garantizar que el juez o la jueza revise el protocolo de actuación cuidadosamente para proteger a esas personas de edad desde que tienen conocimiento del hecho victimizante, hasta la obtención de la reparación integral del daño”, afirmó.
IYC