Ciudad de México /
El sistema de estrellas de la industria fílmica no es sino un patriarcado glamourizado en donde las figuras masculinas tienen manga ancha para hacer prácticamente lo que quieran sin que se les cuestione. La brecha salarial sigue tan vigente como siempre y el techo de cristal sigue siendo una realidad (recuérdese, por ejemplo, que solo una mujer —Kathryn Bigelow— ha ganado el premio como mejor directora en la historia de los óscares). El abuso sexual se inscribe dentro de este contexto.