Ciudad de México /
En un contexto educativo el problema mayor del plagio no es la falta de originalidad del candidato, y ni siquiera el robo en sí mismo, ya que los autores plagiados son mucho más reconocidos que el triste tesista, sino la incapacidad del estudiante de usar palabras propias para resumir y explicar ideas. Ante todo, es la incapacidad de parafrasear la que está en juego. El plagio estudiantil sugiere que el alumno no ha sabido asimilar los hallazgos a que (no) hace referencia.