Frente a la precaria legitimidad de la policía mexicana, algunos políticos –desde un análisis miope y con pocos argumentos– empujan por políticas en donde la función de la policía la realicen otras instituciones que tienen mayor legitimidad, como es el caso de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, el uso del Ejército para la realizar funciones policiales atenta contra los derechos humanos y los principios democráticos de la sociedad. Otra consecuencia negativa es que se perpetúa y valida la incapacidad policial ¿no sería mejor construir corporaciones policiales en las que confiemos en vez de poner al Ejército a trabajar como policías?
Sin legitimidad no hay policía
En 2016, la policía en México fue evaluada como una con los menores grados de legitimidad en el mundo, de acuerdo al Índice Mundial de Seguridad Interna y Policía.
Ciudad de México /