La crisis política que por más de una semana mantuvo en vilo la gobernabilidad en Acatlán de Osorio llegó a su fin tras una mesa de diálogo encabezada por el secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, y la fiscal General del Estado, Idamis Pastor Betancourt.
El encuentro tuvo lugar en Casa Aguayo, sede alterna del gobierno estatal en Puebla capital, tras la negativa de la alcaldesa Guadalupe Lucero Bárcenas y el grupo de ocho regidores por reunirse en territorio acateco por supuestas amenazas a su seguridad personal.
Con la presencia de funcionarios de las secretarias de Seguridad Pública y Bienestar estatales, los integrantes del Ayuntamiento de Acatlán de Osorio 'expusieron sus principales inquietudes y se comprometieron a unir esfuerzos y trabajar a favor del progreso de este municipio mixteco'.
"Entre los principales acuerdos se determinaron reuniones frecuentes con el cuerpo edilicio y autoridades de la Segob para reforzar el trabajo de cada uno de los funcionarios municipales, así como fortalecer la comunicación y trabajo coordinado con los tres órdenes de gobierno, a fin de ofrecer resultados favorables para las y los acateco", precisó la dependencia.
El conflicto político estalló el pasado 8 de junio, cuando los regidores sesionaron de manera extraordinaria para aprobar, de manera unánime, la destitución de Bárcenas como presidenta municipal, vigente en el cargo desde octubre de 2024 y con miras a la reelección en 2027. El grupo señaló presuntas irregularidades en su desempeño.
La alcaldesa se resistió a la revocación de mandato y desde el gobierno estatal y el Congreso local se descalificó el proceso, ya que violentó las normas contenidas en la Ley Orgánica Municipal.
Casi de inmediato, los regidores acusaron amenazas en su contra y responsabilizaron de los hechos al secretario de Seguridad Pública municipal, Juan Alberto Domínguez López.
Los regidores volvieron a la carga el 15 de junio y ahora removieron del cargo al propio Domínguez y al secretario General del Ayuntamiento, Álvaro Cruz Martínez, pero la presidenta municipal frenó ambas destituciones y acusó que 'Los Rojos', grupo criminal regional, la amenazaron de muerte para desestabilizar su gobierno.
Dos días después el gobernador Alejandro Armenta calificó de "delicada" la situación en Acatlán de Osorio y el secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, precisó que Bárcenas recibió protección personal con apoyo de las Fuerzas Armadas.