Los hermanos José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas son vinculados a un Oligopolio de empresas que obtuvieron contratos irregulares como proveedoras de material electoral del INE.
De acuerdo con una investigación de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, presentada en la conferencia de prensa matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, estos hermanos iniciaron su participación en el negocio de la papelería electoral desde hace 24 años.
En MILENIO, te contamos todo lo que debes saber sobre ellos, sus negocios, así como su relación con el Instituto Nacional Electoral (INE).
¿Quiénes son los Hernández Casillas?
José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas iniciaron su carrera laboral en el sector público en 1983, en el Registro Nacional de Población de la Secretaría de Gobernación.
Raymundo laboró en el área de Recursos Financieros y Materiales, en tanto que José Alfredo era el secretario particular del entonces director general del Registro, Juan Carlos Padilla.
Para 1989, ambos se incorporan a trabajar en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), luego de que Padilla Aguilar asumiera la dirección general.
Ese mismo año, Padilla fue nombrado secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas en el Estado de México, lo que llevo a los hermanos Hernández Casillas a iniciar sus negocios electorales en dicha entidad.
"Estos hermanos empezaron su carrera en la administración pública al cobijo de Juan Carlos Padilla", señaló la secretaria Anticorrupción, Raquel Buenrostro, en 'La Mañanera'.
"Cuando se va Juan Carlos Padilla al Estado de México, los hermanos salen y se convierten en empresarios y comienzan a constituir las empresas".
La diversificación de empresas
Fue entonces que los Hernández Casillas comenzaron a participar como proveedores electorales en el Estado de México, y para 2005 obtuvieron un contrato millonario en el Instituto Electoral de dicha entidad.
"En 2005 hay un escándalo en el Estado de México, precisamente por un contrato de los hermanos Hernández Casillas, el escándalo escala tanto que tienen que renunciar siete de los consejeros electorales", precisó Buenrostro.
Posteriormente, de 2012 a 2013, empezaron a diversificarse y crear más empresas. Su alcance fue tal que, entre 2015 y 2023, 23 de los 32 OPLEs designados por el Consejo General del INE asignaron contratos por 2 mil 94 millones de pesos a los hermanos como proveedores electorales.
"En este periodo lo que se observan son varias omisiones en los temas de contratación".
Después, entre 2024 y 2025, la misma red empresarial obtuvo contratos por 646.3 millones de pesos con 15 de los 32 OPLEs, para ese momento Guadalupe Taddei ya era la presidenta consejera del INE.
El modus operandi para obtener contratos en los organismos electorales era el uso empresas fachada para simular competencia en licitaciones públicas.
Cabe señalar que estas empresas no tenían capacidad operativa ni empleados en la nómina y mucho menos infraestructura.
"Todas las empresas estaban ligadas a los hermanos Casillas y lo que hacían es que entraban a las licitaciones, simulaban los precios, se ponían de acuerdo quien iba a ganar, y entonces ya se daba el fallo, y aunque participaban muchas empresas en teoría, el beneficiario final eran los hermanos Casillas".
IYC