Tras la llegada del primer centro de datos en 2019 a Querétaro, la entidad se ha consolidado como el Hub de Data Centers, ya que alberga el 72 por ciento de las instalaciones tecnológicas de este tipo en todo el país, cuya capacidad a nivel nacional es de 279 megawatts (MW), según cifras de la Asociación Mexicana de Data Centers (MexDC).
Los centros de datos de empresas como Odata, Microsoft, Triara, Kio, Amazon, Equinix y Ascenty se localizan dentro de parques industriales concentrados en los municipios de Colón, El Marqués y Pedro Escobedo, que representan una capacidad de 202 megawatts, el 72 por ciento de la capacidad tecnológica nacional.
La Zona Metropolitana del Valle de México tiene una capacidad de 27.6 MW, esto representa el 9.8 por ciento del total. Monterrey, Nuevo León, alberga una capacidad de 24 MW, el 8.6 por ciento del total nacional.
Mientras que muy por debajo quedan Guadalajara y Guanajuato, con el cinco por ciento y 3.1 por ciento, respectivamente; en tanto Yucatán apenas posee una capacidad de 2.5 MW, lo que representa el 0.89 por ciento a nivel nacional.
Los centros de datos o data centers son instalaciones que alojan equipos de computación, como servidores de procesamiento, almacenamiento y sistemas de comunicación, diseñadas para concentrar grandes cantidades de energía y ofrecer conexiones de telecomunicaciones de alta capacidad, para mantener una red o sistema de computadoras que garantice la seguridad, accesibilidad y disponibilidad de los datos.
“La industria de los centros de datos es aquella nube dónde están guardados nuestros datos. La gente piensa que cuando compran o almacenan algo, sus datos están en el cielo, quizá adheridos a la atmósfera para irse a un satélite, eso no ocurre. La nube es el espacio físico, la infraestructura física que alberga todos los datos que hoy hacen nuestra vida digital”, señaló Adriana Rivera Cerecedo, directora ejecutiva de la Asociación Mexicana de Data Centers.
En entrevista a MILENIO, la especialista resaltó que la pandemia de covid-19 impulsó el crecimiento de la industria de data centers en México, debido al aumento del comercio digital.
El primero que se instaló en Querétaro fue Microsoft a través Ascenty, –la empresa de infraestructura de Data Centers más grande de América Latina–, la misma que eligió Querétaro por su ubicación estratégica, frente a la carretera 57 que cruza el país desde la frontera norte hasta la Ciudad de México.
“Los centros de datos tienen que estar muy cercanos a la gente, y Querétaro es un estado céntrico que se encuentra a 180 kilómetros de la Ciudad de México, a seis horas del Puerto de Veracruz, a seis horas del puerto de Lázaro Cárdenas y ocho horas para la frontera norte. Tiene toda la conectividad que debe tener un área industrial: conectividad de fibra óptica, carreteras, puertos, aeropuertos”, expuso.
¿Los data centers requieren una alta demanda de agua?
La exrectora de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Teresa García Gasca, señaló que entre la sociedad civil y la academia existe una gran preocupación por la proliferación de los centros de datos en el estado en los últimos años, ante la falta de información sobre la demanda real de agua que estas instalaciones requieren para operar, en un estado con alto estrés hídrico.
“Sabemos que el agua se utiliza como sistema de enfriamiento de los servidores de los centros de datos por la gran cantidad de energía eléctrica que utilizan”, dijo la también académica de la Facultad de Ciencias Naturales de la UAQ.
Sin embargo, advirtió que el alto consumo de energía de los data centers es la mayor preocupación.
“La información que tengo es que en Querétaro, los centros de datos ocupan de 200 a 300 MW de energía eléctrica, que sería aproximadamente un tercio de lo que ocupa el estado. Pero en el corto y en el mediano plazo se pretende que esa cantidad de 200 MW lleguen a 1300 MW, es una cantidad de energía enorme que es muy difícil pensar en sostenerla en este momento”.
Al respecto, la Asociación Mexicana de Data Center aseguró que, gracias al avance tecnológico, los servidores de los centros de datos no requieren grandes cantidades de agua para enfriar sus equipos, pero eso implica mayor demanda de energía, por lo que coincide con García Gasca en que es la principal preocupación.
“El 40 por ciento de la capacidad eléctrica de un centro de datos se ocupa en enfriar los equipos. Entonces, ya el tema del consumo de agua no es para nosotros una preocupación. Consume más agua un hotel, una escuela, un centro comercial que cualquier centro de datos.
“Nunca hubiéramos venido a Querétaro si nuestra demanda en el tema de agua hubiera sido importante, porque simplemente no era viable; nos hubiéramos fijado en otro estado como Tabasco (o) Chiapas”, dijo Adriana Rivera Cerecedo.

La asociación refiere que uno de los sistemas de enfriamiento más comunes utilizados en México son los “sistemas de chillers de agua helada enfriados por aire”, que utilizan circuitos cerrados de agua helada para extraer el calor de los equipos.
En ese sistema, el agua se enfría mediante una máquina de refrigeración diseñada para enfriar agua continuamente, y solo requieren un llenado inicial de los circuitos al comenzar la operación y pequeñas cantidades de agua para rellenarlos durante el mantenimiento.
“Un centro de datos, por ejemplo, que hoy está operando 40 megawatts, consume de 70 a 50 metros cúbicos de agua. En una casa habitación se llegan a consumir –por mes– de tres a cinco metros cúbicos de agua”.
Además, la asociación desarrolló un indicador de la huella hídrica del consumo de agua en un centro de datos en México.
“Durante un año, un megawatt es el equivalente a producir 2.4 kilos de carne de res o 6.6 kilogramos de carne de cerdo. A eso equivale la huella hídrica. Otro comparativo es que equivale a la producción de 1.7 teléfonos celulares o teléfonos móviles o de 14 playeras de vestir durante un año un MW en un centro de datos”.
Asimismo, Teresa García Gasca advirtió que toda la energía eléctrica consumida se transforma en calor, por lo que los centros de datos están generando islas de calor alrededor y con ello pueden incrementar la temperatura local.
Al respecto, la directora de la asociación, Adriana Rivera, dijo que los data centers mexicanos están explorando la opción de aprovechar el aire caliente.
“Solo que en México tenemos una reglamentación o una normativa mucho más complicada. No es sencillo el tema de la energía porque es un elemento natural nacionalizado. El sistema eléctrico nacional es precisamente nacional. Invertir en México, en un centro de datos, es tres veces más caro que invertir en Brasil, por en Chile, por la normativa”, apuntó.
Inversión millonaria en infraestructura eléctrica
La industria de los data centers proyecta crecer al 2031 en mil 700 megawatts, para lo cual está invirtiendo 550 millones de dólares para infraestructura eléctrica en Querétaro, entre subestaciones y torres de alta tensión que serán donadas a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
“Para obtener ciertas potencias en cada centro de datos, necesitamos solicitarle al Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), que depende de la Secretaría de Energía, esa potencia. Entonces, el Cenace nos da el permiso con dos temas: uno, tú tendrás que construir tu infraestructura eléctrica propia, obviamente lo estamos haciendo; pero además tendrás que reforzar la infraestructura que es la red eléctrica nacional”, dijo Rivera Cerecedo.
Explicó que, a diferencia de otros países como Estados Unidos, los centros de datos contratan a empresas privadas que les surten la energía eléctrica, mientras que en México lo hacen mediante inversión directa a la CFE.
“El tema de la energía sí es un tema que obviamente nos tiene ocupados, pero no es un tema en México, es un tema en el mundo porque globalmente el 42 por ciento de las emisiones a la atmósfera son por producir energía. Entonces tenemos un reto como humanidad. Tenemos que empezar a migrar de la energía fósil a la energía limpia de una manera más eficiente.
“A nivel global, los centros de datos ocupan de dos a tres por ciento de la energía que se produce de manera mundial. En México ni siquiera llegamos a esas cifras porque todavía somos muy pocos operadores de centros de datos. Tenemos 280 megas operando. Esperamos este año estar construyendo 200 megas más. Entonces, la capacidad eléctrica de un centro de datos todavía es muy pequeña para México”.
No obstante, en América Latina, este país es el segundo con más centros de datos. De acuerdo con la asociación, el primero es Brasil, que aloja un gigawatt de potencia; le sigue México, con 280 megawatts; y en tercer lugar está Chile, con 140 MW.
“¿De qué te está hablando esto? De que la digitalización va de la mano con la economía, el tener un centro de datos cercano a la gente te propicia una economía mucho más eficiente y efectiva”, apuntó.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Data Centers, la industria genera actualmente alrededor de 15 mil empleos, y tiene una proyección de creación de 100 mil especializados en los próximos cuatro años, por lo que ha establecido convenios con 10 universidades politécnicas del país.
IOGE