El presidente del Tribunal Electoral, Gilberto de Guzmán Bátiz llamó a las magistraturas electorales a ejercer la “racionalidad política”, pues sostuvo que la legitimidad no se basa en “protagonismo personal” ni en “una exposición innecesaria”.
En el primer informe de labores de la Sala Regional Toluca, el presidente del Tribunal Electoral de Poder Judicial de la Federación hizo un inusual llamado a sus pares electorales a no olvidar que en campaña, se comprometieron a la racionalidad presupuestal pero también, habló de la política.
Sin mencionar casos concretos o el porqué insinuó que había protagonismos personales y exposición innecesaria, recordó que la legitimidad se construye con trabajo serio y responsabilidad institucional.
“Pero hay que decirlo, junto a la racionalidad presupuestal existe también una racionalidad política que debemos de cuidar todas y todos. Las magistraturas electorales tenemos una alta responsabilidad frente al encargo que nos fue conferido y, sobre todo, como lo he dicho y lo sostengo en frente a la ciudadanía, nuestra legitimidad no puede constituirse desde un protagonismo personal ni mucho menos desde una exposición innecesaria del ejercicio de nuestra función.
“Se construye desde el trabajo jurisdiccional serio, desde la consistencia de nuestras decisiones, desde la responsabilidad institucional y desde el impacto que tenemos de tener la claridad que tiene cada una de estas determinaciones. Ese deber debe de ser siempre el centro de nuestra actuación cotidiana”.
Después de que el presidente del Órgano de Administración Judicial, Néstor Vargas Solano recordó a las y los juzgadores que “estamos en panorama de austeridad”, el presidente del TEPJF lo secundó recordando que la racionalidad en el gasto público fue un compromiso de campaña con el que ganaron la elección para asumir los cargos que actualmente ocupan.
“La racionalidad del gasto público no es una opción discrecional ni mucho menos constituye una consigna política, las campañas han concluido señoras y señores, es un mandato democrático y la ciudadanía exige en nuestras instituciones que funcionen bien, que resuelvan con oportunidad como se da cuenta de ello y que utilicemos estos recursos públicos con responsabilidad.
“Hacer más con menos no significa hacer menos justicia o hacer una justicia menos eficiente, significa justamente hacerla mejor, optimizar procesos, ordenar cargas de trabajo, priorizarlas en lo sustantivo y demostrar que la justicia electoral puede ser eficaz sin ser onerosa. Esa es parte de nuestra obligación constitucional y esa fue parte del compromiso que asumimos desde campaña”.
Bátiz destacó que “es posible cumplir con ese mandato sin sacrificar calidad ni mucho menos sacrificar el rigor jurídico que nos tiene acostumbrado el sistema electoral”.
Y recordó que en los próximos días, con la reforma electoral, continuará “una etapa como la que está viviendo nuestro país, nuestra nación entera, marcada por las transformaciones institucionales”.
EHR