El paradero de Rubén Rocha Moya sigue siendo una incógnita. A tres días de haber solicitado licencia al cargo mientras enfrenta una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR), ni autoridades federales ni personas cercanas al gobernador con licencia de Sinaloa han confirmado dónde se encuentra.
La incertidumbre ya alcanzó incluso a uno de los domicilios vinculados al mandatario en Culiacán, donde este lunes no hubo movimiento, escoltas visibles ni señales de su presencia.
Sin rastro de Rocha en sus propiedades
MILENIO acudió a una vivienda ubicada en el fraccionamiento Banus 360, en el sector Isla Musalá —una de las zonas residenciales más exclusivas de Culiacán— donde se ubica una propiedad relacionada con Rocha Moya. En el sitio no se observaron vehículos de seguridad ni personal resguardando el inmueble; únicamente se registró el paso de elementos militares que realizaban rondines habituales en la zona.
Vecinos consultados señalaron que la casa habría sido ocupada por uno de los hijos del mandatario, aunque afirmaron que desde hace varios días tampoco han visto movimiento en la propiedad. La ausencia de señales sobre el paradero del gobernador ocurre después de que el viernes solicitara licencia al cargo, en medio de las indagatorias abiertas por la FGR.
Federación tampoco confirma su ubicación
Horas antes, durante una conferencia en Sinaloa, el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, reconoció que no tiene certeza sobre la ubicación actual del gobernador con licencia.
“Sinceramente no tengo conocimiento, pero tengo entendido que está aquí en Sinaloa”, declaró el funcionario.
García Harfuch confirmó, además, que Rocha Moya cuenta con un esquema de protección derivado de un análisis de riesgo. Sin embargo, fuentes consultadas por MILENIO indicaron que la escolta asignada está integrada por elementos de la Policía Estatal y no por corporaciones federales. De acuerdo con la información recabada, no participan agentes de la Guardia Nacional ni de otra institución federal en el resguardo del mandatario.
El secretario explicó que este tipo de medidas suelen aplicarse a gobernadores, exgobernadores o funcionarios que solicitan apoyo de seguridad tras una evaluación de riesgo. No obstante, aclaró que hasta ahora no existen indicios de amenazas directas contra Rocha Moya.
La falta de información oficial sobre su ubicación ha alimentado versiones y especulaciones en Sinaloa, donde desde hace meses circulaba entre los ciudadanos la frase “¿y Rocha?”, convertida ahora en una pregunta literal sobre el paradero del gobernador con licencia.
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