Política

Olga Sánchez Cordero y su retiro de la vida política: “Me voy a tiempo y con la lucidez de haber abierto las puertas a las mujeres”

La ministra en retiro aprovecha para hacer una evaluación de la reforma judicial: el filtro para postular los nombres en las boletas careció de rigor crítico.

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

Con una trayectoria que marcó hitos históricos en los tres Poderes de la Unión, la ministra en retiro y actual diputada federal por Morena, Olga Sánchez Cordero, conversó para MILENIO sobre su retiro definitivo de la vida política en activo. 

Desde su oficina en el Palacio Legislativo de San Lázaro, la primera mujer en ocupar la Secretaría de Gobernación en el país reveló que, al alcanzar la frontera de los 80 años, ha decidido que es el momento oportuno de dar un paso al costado y regresar a su origen: la vida académica.

En un diálogo franco, donde abordó desde las entrañas de la reciente reforma judicial hasta los costos personales que pagó por convertirse en una de las mayores pioneras de la vida pública nacional, Sánchez Cordero dejó en claro que se va con la frente en alto y sin deudas pendientes.

La edad y el invierno de la vida: el motivo del adiós

Al ser cuestionada directamente sobre los motivos detrás de esta decisión, la legisladora no titubeó y apuntó a la honestidad biológica:

—¿Qué la lleva a tomar esa decisión?—

"La edad", respondió tajante Sánchez Cordero. "La edad. Cumplo 80 años y, pues, mira, no creo que me pase, pero, por si las dudas, ya a los 80 años ya vas teniendo limitaciones. Movilidad, por ejemplo, ya me duelen mucho las rodillas. Vas teniendo ciertas, también, incluso se te empiezan a olvidar cosas, ¿no?", agregó. 

Consciente de la longevidad de otras figuras políticas e internacionales que extendieron sus mandatos hasta perder facultades, la ministra precisó el valor de retirarse con dignidad: 

"No quiero que... Ya ves que hay algunos presidentes y ministros de las cortes europeas, sobre todo, algunos ministros de la Corte americana, incluso, fueron ya muy longevos y ellos eran de por vida. 
"Y ya en la última etapa de su vida ya tuvieron también problemas de acordarse de memoria, sobre todo, movilidad también. Entonces, yo me retiro a tiempo y creo que me retiro en muy buenas condiciones. Me retiro todavía muy lúcida".

Su siguiente paso, adelantó, estará alejado de las tribunas y enfocado en las aulas de la Facultad de Derecho de la UNAM, donde anteriormente formó a figuras de la política nacional como Miguel Ángel Mancera, Agustín Carstens o la propia excanciller Patricia Espinosa.

Sánchez Cordero reconoció conmovida que la paridad y el éxito profesional exigen una cuota alta. | Foto: Especial
Sánchez Cordero reconoció conmovida que la paridad y el éxito profesional exigen una cuota alta. | Foto: Especial

Una lucha feminista de 61 años: "Rompí muchos techos de cristal"

Sánchez Cordero se define, antes que todo, como una feminista de cepa, una batalla que comenzó mucho antes de que la paridad fuera una cuota obligatoria en las leyes del país.

"Yo empecé la lucha feminista en 1965. Estoy hablando de hace 61 años", recordó con orgullo.

Esa visión de género la llevó a revolucionar la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) durante lo que ella denomina la "época de oro" (la novena época). 

Como la única mujer en un pleno de 'gigantes', Sánchez Cordero impulsó la aplicación de tratados internacionales como la Convención de Belém do Pará para juzgar con perspectiva de género, incluso antes de que México los ratificara de manera oficial.

—Y justamente la carrera que usted tiene es impresionante. Usted es una mujer pionera en muchos rubros...—

"Sí, rompí muchos techos de cristal —asintió—. Fui la primer notaria en la Ciudad de México, no había notarias... Primera titular de Gobernación. Ahora ya es normal que una mujer sea secretaria de Gobernación, después de mí llevo dos. Yo fui pionera, pero no tienes idea de lo que se sufre ser pionera. Ese sufrimiento se tradujo en feroces ataques políticos provenientes del patriarcado imperante.
 "Lo más que me han atacado cuando era secretaria de Gobernación, los machos, los machines que andaban por ahí merodeando que querían ser secretarios de Gobernación, ellos lo más que me llegaban a decir: 'es que es un florero, es un adorno'. No es cierto. No era cierto. Yo trabajaba de sol a sol y le di resultados al presidente (Andrés Manuel López Obrador)".

Al evaluar el legado que deja para las futuras generaciones, la diputada resumió su filosofía de vida en una frase que la define por completo:

—De cada una de las batallas que ha enfrentado desde los tres Poderes de la Unión, ¿cómo le gustaría ser recordada en la historia?—

"A ver, que cuando yo abría una puerta para que las mujeres entraran, yo no la cerraba atrás de mí. Yo la abría para que muchísimas, muchísimas más mujeres entraran. Porque hay mujeres muy egoístas que llegan y quieren cerrarla atrás de ellas. Yo no. Al contrario. Una apertura enorme para que todas las mujeres pudieran entrar".

Sánchez Cordero impulsó la aplicación de tratados internacionales como la Convención de Belém do Pará. | Foto: Especial
Sánchez Cordero impulsó la aplicación de tratados internacionales como la Convención de Belém do Pará. | Foto: Especial

El costo familiar: 58 años de complicidad y honestidad 

Detrás del ejercicio de tan altos cargos públicos existe una realidad invisible: el sacrificio del entorno más íntimo. 

Sánchez Cordero reconoció conmovida que la paridad y el éxito profesional exigen una cuota alta que no se puede pagar en solitario.

—De manera personal, ¿cuál es el costo que ha pagado Olga Sánchez Cordero para mantenerse en esta cúspide?—

"El costo personal es enorme", confesó con franqueza la diputada. 
"El costo personal es enorme, y también el familiar. Gracias a Dios, mi esposo ha sido muy comprensivo conmigo, porque tenemos 58 años de casados. Estamos a dos de 60. Imagínate. Y ha sido muy comprensivo, y ha sido una gente muy solidaria conmigo, muy solidaria. Y creo que eso me ha ayudado mucho para poder realizarme, porque nunca me ha limitado. Nunca". 

Este pilar fundamental se extendió también hacia el fruto de su matrimonio, sus hijos, quienes hoy ya rebasan la mitad de siglo de vida. 

"Mis hijos ya todos están arriba de los 50 años. De hecho, la mayor hoy precisamente cumple 57. O sea que, te digo, ya son... Sí son jóvenes, pero ya son jóvenes adultos. Pero todos ellos, te lo voy a decir con toda sinceridad, la formación que les hemos dado mi esposo y yo, ha sido de honestidad, de honorabilidad, de trabajo, de capacitaciones constantes, sobre todo de mucho trabajo y de honestidad. 
"A mí no me puede nadie decir nada. En mi vida tienen algún tema. Yo creo que me han de haber buscado como por todos lados. Nunca me han encontrado nada, porque no tengo nada".

Un retiro en paz frente al acoso patriarcal 

A pesar de las turbulencias legislativas recientes, Sánchez Cordero concluye su ciclo en la primera línea de la política con una profunda sensación de paz. 

Esta tranquilidad proviene de atestiguar la consolidación del proyecto político que ayudó a construir y, fundamentalmente, de ver concretado el máximo hito para el género en la historia del país: la llegada de la primera mujer a la Presidencia.

—Usted ha aportado mucho a este movimiento de la llamada cuarta transformación. ¿Se va tranquila ahora con el liderazgo justo de una mujer, la presidenta Claudia Sheinbaum?—

"Claro que me voy tranquila. Yo estaba feliz. Yo le ayudé a la presidenta Claudia Sheinbaum a su campaña con las mujeres en todo el país. Me voy tranquila. Me voy convencida de que debió haber llegado una mujer por primera vez en la historia de México".

Sin embargo, la ministra en retiro no ocultó que el camino para la actual mandataria federal sigue minado por las mismas conductas machistas que ella misma enfrentó en el gabinete. 

Con empatía y sororidad, denunció que las estructuras del viejo régimen aún miden el liderazgo femenino bajo ópticas injustas: 

"También quiero decirte, ella, como yo en su momento en la Secretaría de Gobernación, ha tenido a muchos misóginos y patriarcas, medirla con raseros distintos. Eso sí".

Frente al panorama actual, envió un consejo final y directo a las mujeres que hoy asumen el liderazgo en el nuevo ecosistema político de México.

"Compromiso, trabajo, honestidad. Y que nunca se suban en un ladrillo porque se marean muy rápido. Nunca me subí en ningún ladrillo. Nada".


“Fueron jueces sin conocer un expediente ni un juicio”

A poco más de un año de la reestructura del Poder Judicial, San Lázaro es la sede del balance crítico.

Conocimiento de causa le sobra. Ministra en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y hoy diputada federal de Morena, Olga Sánchez Cordero hace una revisión crítica del funcionamiento del máximo tribunal y de los claroscuros que ha dejado la reforma judicial.

Cuestionada sobre si la Corte responde al espíritu constitucional que le dio origen, Sánchez Cordero es tajante y evoca los años de consolidación del Tribunal.

—¿La Suprema Corte está operando como usted lo proyectaba? —se le preguntó.

“Yo pertenezco a la novena época de la Corte, que empezó en 1995”, respondió la legisladora desde su oficina en la Cámara de Diputados, al recordar ese periodo como una época de oro por la presencia de “verdaderos gigantes” y la consolidación de la Corte como un auténtico tribunal constitucional a través de figuras como las controversias constitucionales y las acciones de inconstitucionalidad.

No obstante, marcó distancia al contrastar esa mística de trabajo con la realidad del diseño vigente derivado de la reforma judicial.

Admitió que, si bien ve a los actuales ministros “trabajar mucho”, la nueva dinámica del pleno, marcado por el exceso de intervenciones y disensos particulares, entorpece la eficiencia que caracterizaba a las salas penal y civil.


El voto popular y los comités


La conversación giró hacia uno de los ejes más polémicos de la reestructuración: la selección de jueces y magistrados mediante voto popular.

Con 25 años de carrera en la impartición de justicia, Sánchez Cordero reveló por qué no respaldó la propuesta en el Legislativo.

—Uno de los puntos con más debate fue la llegada de jueces y magistrados por voto popular. Con 12 meses de observación, ¿considera que se ha mantenido el nivel técnico y la independencia al dictar sentencia? —, se le cuestionó.

"Lo que dije siempre, lo sostuve y por eso no voté por la reforma judicial. Yo no la voté".
“Si ya era una decisión tomada que iban a ser electos, la responsabilidad de los candidatos era que fueran los mejores. Era una forma distinta a la carrera judicial y a la preparación interna del Poder Judicial.
“Que cualquiera que se hubiera votado fueran los mejores. Yo creo que ahí fallaron los comités de selección. Te lo digo con todas sus letras”, subrayó.

Para la ministra en retiro, el filtro encargado de postular los nombres que aparecieron en las boletas careció de rigor para garantizar la excelencia técnica en la judicatura.

“Los comités de selección tienen una gran responsabilidad en la selección de los candidatos para una votación popular.
“Yo decía: 'Hombre, que hayan estado siquiera en el Poder Judicial unos cuantos años; que hayan conocido los expedientes; que hayan estado en capacitación'”, recordó.

Sánchez Cordero alertó que la falta de oficio y el desconocimiento de las dinámicas de los tribunales ya pasan factura al sistema reestructurado.

Hay quienes no tenían la más remota idea de un expediente, ni de un juicio, y terminaron renunciando. Hay muchos que están renunciando, porque no conocían el reto, que no es fácil”, aseguró.

El señalamiento abre un debate sobre las costuras de la reforma: el desafío de la impartición de justicia no radicaba únicamente en transformar el método de elección, sino en blindar la idoneidad y el rigor técnico de quienes asumen la toga.

La advertencia de una de las voces con mayor legitimidad institucional es clara: mientras los filtros de selección sigan fallando, la promesa de una justicia pronta, experta e independiente seguirá siendo una asignatura pendiente.

Google news logo
Síguenos en
Israel George
  • Israel George
  • Licenciado en Televisión con pasado en TV Azteca, Imagen y Telediario. Hoy escribo sobre política en MILENIO. Tengo una manía por el café, el deporte y la buena vida.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.