Morena ratificó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la política exterior del gobierno de la Cuarta Transformación que ha sostenido con firmeza los principios constitucionales de no intervención, autodeterminación de los pueblos, solución pacífica de los conflictos, las controversias, así como la defensa de la paz y el respeto a los derechos humanos.
Acusó, por el contrario, una "actitud oportunista, irresponsable y entreguista del PRI, del PAN y de MC, los cuales han optado por lucrar políticamente con la agresión externa, llegando incluso a justificar, demandar o sugerir formas de intervención extranjera" y a través de sus comités de defensa de la transformación, advirtió que "esa conducta no representa una crítica legítima, sino una traición a la patria y una subordinación abierta a intereses contrarios a México".
Morena destacó que los hechos ocurridos recientemente en Venezuela constituyen una grave agresión contra la soberanía de un pueblo hermano, además de ser un atentado directo contra los principios del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y el respeto entre las naciones.
En ese sentido, Morena a través de sus comités, reafirmó que a experiencia histórica de América Latina y el Caribe es clara: El intervencionista nunca ha traído democracia, paz ni bienestar; por el contrario, ha dejado muerte, saqueo y subordinación".
Durante las asambleas informativas que se llevaron a cabo este fin de semana en los 300 distritos electorales del país, se leyó el manifiesto "Por la defensa de la soberanía nacional, la autodeterminación de los pueblos y la paz".
Los integrantes de los Comités en Defensa de la Transformación de Morena, reafirmaron "que la protección de la soberanía nacional es un principio ético, político y jurídico del pueblo de México y una condición irrenunciable de nuestra historia, de nuestro presente y del porvenir de la transformación que estamos realizando".
Plantearon que la soberanía es fundamento de nuestra independencia, raíz de nuestra dignidad como nación y base material de todo proyecto auténticamente democrático.
Por ello, dejaron claro en el posicionamiento que "México no puede ser indiferente. Defender la soberanía de otros pueblos es también defender la nuestra, porque cuando se normaliza la intervención en un país se abre la puerta para que esa misma lógica se imponga en toda la región".
Y llamaron a defender la soberanía nacional sin titubeos, con claridad política, organización y participación popular.
"Desde los Comités en Defensa de la Transformación, asumimos que nuestra tarea no es sólo fijar una postura, sino activar la conciencia, informar, dialogar y organizarnos en los territorios para impedir que el miedo, la mentira o la desinformación debiliten la voluntad popular".
Finalmente, llamaron a la organización y a la movilización consciente del pueblo, a fortalecer las asambleas, a llevar esta discusión a los hogares, vecindarios, barrios, comunidades, centros de trabajo y estudio y a cerrar filas en defensa de la soberanía nacional, del derecho de los pueblos a su autodeterminación y de la paz.
Rechazaron toda dieta de intervención extranjeras y reafirmaron au compromiso con la Cuarta Transformación.
"Expresamos nuestra convicción de que, según el mandato constitucional y de acuerdo con los fundamentos básicos de la democracia, el pueblo, como única fuente de legitimidad y depositario de la soberanía nacional, como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz” y la consigna que dice: México no se vende: México se defiende".