Aunque las autoridades educativas realizaron cambios en la dirección de Materiales Educativos, el problema que dejó Marx Arriaga en la calidad de la educación pública en México, y particularmente en el diseño de los Libros de Texto Gratuitos (LTG) de la llamada Nueva Escuela Mexicana (NEM), persiste.
Todo indica que esta situación se mantendrá por tercer ciclo escolar consecutivo, en 2026-2027, ya que las modificaciones estructurales necesarias no pueden implementarse en un plazo de pocos meses.
Crítica a libros de texto bajo supervisión de Arriaga
Desde el ciclo escolar 2023-2024, la Secretaría de Educación Pública (SEP) introdujo los nuevos libros, con el objetivo de priorizar un enfoque humanista, comunitario e interdisciplinario, en sustitución de modelos centrados en contenidos fragmentados y evaluaciones estandarizadas.
No obstante, desde su implementación, los materiales generaron un conflicto significativo entre autoridades educativas, especialistas, docentes, organizaciones civiles y algunos gobiernos estatales.
Los libros fueron diseñados bajo la supervisión de Marx Arriaga, quien dejó la dirección de Materiales Educativos el 18 de febrero, luego de haber sido destituido cinco días antes y atrincherarse en el mismo periodo en su oficina.
Durante su gestión, los libros de texto fueron cuestionados por diversos especialistas, quienes señalaron la ausencia de una secuencia didáctica clara, así como errores que dificultan la adquisición de conocimientos básicos.
En su momento, especialistas advirtieron que las autoridades educativas omitieron tanto procesos jurídicos como pedagógicos en la elaboración de los nuevos libros de texto gratuitos. Los materiales fueron desarrollados sin contar con programas de estudio previamente aprobados ni publicados, y sin una consulta amplia a los distintos actores y sectores involucrados en el sistema educativo.
Aunque en los propios libros se señala que participaron decenas de docentes, no existe información pública sobre los criterios de selección de quienes intervinieron en su elaboración. A ello se suma que la SEP determinó reservar por cinco años la información relacionada con las asambleas en las que se discutieron tanto los libros de texto como los nuevos planes de estudio.
Además, la autoridad educativa federal no ha dado a conocer la trayectoria, experiencia o formación de los autores, ni ha transparentado el proceso de construcción y revisión de los materiales. Esta falta de información, advirtieron los especialistas, puso en riesgo desde el principio la confiabilidad de los contenidos y abrió cuestionamientos sobre su rigor académico.
Irma Villalpando, doctora en Pedagogía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que, a diferencia de modelos previos en los cuales los contenidos seguían una progresión gradual, los nuevos materiales presentan actividades y temas de manera dispersa.
Además, carecen de idoneidad pedagógica, pues abordan los contenidos con un nivel y lenguaje más cercanos a una enciclopedia para adultos, sin considerar el vocabulario ni la sintaxis adecuados para cada edad.
Esta situación, advirtió, dificulta la consolidación de aprendizajes fundamentales, especialmente en áreas como matemáticas y lectoescritura. Como ejemplo, señaló que en materiales dirigidos a preescolar se introducen conceptos como centenas, millares o incluso coordenadas geográficas, contenidos que resultan inapropiados para niños en primera infancia.
“En preescolar, múltiples lenguajes. Para niños de tres años, les explican de búfalos. Pero lo que no hace sentido es que les hablan de cantidades: de centenas, millares, de millones, es no idóneo. En el libro Jugar para imaginar, para menores de tres años, les hablan de las coordenadas pero lo cruzan con geografía”, ejemplificó.
Villalpando subrayó que, aunque la salida de Arriaga resuelve un problema político, los estudiantes continuarán formándose con materiales que presentan errores conceptuales, y así será igual para el cuarto ciclo escolar bajo la NEM, excepto en el caso del libro de texto de Historia que se usa de cuarto a sexto de primaria.
Carrera contra reloj
En este contexto, y pese al prolongado proceso que implica el diseño, revisión e impresión de los LTG, la SEP informó que el 5 de marzo inició la elaboración de nuevos libros de Historia para cuarto, quinto y sexto de primaria, los cuales se utilizarán a partir del ciclo escolar 2026-2027.
El proyecto estará a cargo de un grupo de historiadoras, historiadores e investigadores reconocidos en el país, convocados por el titular de la dependencia, Mario Delgado Carrillo. El nuevo material, titulado Historia del Pueblo de México, buscará ofrecer una narrativa más incluyente y dar mayor visibilidad a la participación de las mujeres en los procesos históricos nacionales.
“Nunca más un libro de Historia sin mujeres”, afirmó el funcionario durante el arranque de los trabajos, acompañado por la subsecretaria de Educación Básica, Angélica Noemí Juárez Pérez.
De acuerdo con Villalpando, los cambios anunciados implican sustituir el actual libro multigrado de Historia, utilizado en cuarto, quinto y sexto de primaria, titulado México: nuestros saberes. México, grandeza y diversidad. Este material concentra diversos temas en un solo volumen, lo que ha sido objeto de críticas; asimismo, existe un señalamiento recurrente sobre la escasa representación de las mujeres en estos contenidos.
“Actualmente lo que tenemos en cuarto quinto y sexto para Historia es un libro que se llama México nuestros saberes.
“Es un libro multigrado, entonces no son varios libros, nada más es uno, con muchos temas; un multigrado, cuarto, quinto y sexto primaria. Entonces si leemos este libro un poco pensando o suponiendo que es el tema de que no están representadas las mujeres, parece ser que esto es así. Al menos platicaba con un grupo de historiadores frente a grupo y coinciden en que esto es cierto”, señaló.
Pero el problema forma parte de una estructura más amplia en la organización de los contenidos.
MD