Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han realizado este mes una serie de protestas para exigir un incremento salarial y mejores condiciones laborales.
En respuesta, la dirigencia sindical y autoridades del Instituto negociaron una propuesta de aumento salarial global de 6.8 por ciento, la cual fue rechazada por la mayoría de los trabajadores agremiados, quienes piden que el aumento sea del 10 por ciento.
Así, iniciaron nuevas mesas de diálogo, y el titular del IMSS, Zoé Robledo, comenzó el análisis de un plan integral de aumento salarial y regularización de plazas, como informó la presidenta Claudia Sheinbaum durante sus conferencias matutinas.
“Se hizo la mesa de trabajo, y está evaluando el director Zoé Robledo un programa integral de mayor aumento salarial, siempre en la medida de lo posible, además de regularización de plazas y otros temas que han estado demandando los trabajadores”, señaló la mandataria.
“El objetivo es que haga un ejercicio de ver cómo reducir gastos en ciertas áreas que no afecten el servicio de salud, evidentemente, ni los servicios que da el IMSS, para poder otorgar un aumento salarial mayor a los trabajadores”.
En ese marco, el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) solicitó al Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL) una prórroga hasta el 15 de noviembre de 2026 para continuar las negociaciones salariales con el IMSS y evitar el estallamiento de una huelga.
Ante esto, en MILENIO te contamos que se espera para los trabajadores cuando este nuevo tiempo de extensión llegue a su fin.
¿Qué sigue para el IMSS tras la prórroga?
Tras el tiempo de prórroga, se prevé que autoridades sindicales y del Instituto lleguen, entre otras cosas, a un nuevo acuerdo salarial, el cual tendrá que ser sometido nuevamente a votación entre los trabajadores agremiados para ser aprobado.
Asimismo, se espera que el IMSS ponga en marcha acciones para cumplir el plan integral que está en proceso actualmente, lo que incluye agilizar la distribución de medicamentos e insumos, la regularización de plazas, así como una reorganización para garantizar la suficiencia de personal en todas las unidades médicas, lo que derivará en mejor atención a los derechohabientes.
De igual forma, se esperan modificaciones en el régimen de jubilaciones y pensiones dignas para todos los trabajadores, así como a la Ley del Seguro Social para fortalecer el financiamiento del seguro de enfermedades y maternidad, puntos que aparecen en las demandas de los trabajadores.
En cuanto a la dirigencia, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó, por el momento, que Zoé Robledo abandone la titularidad del IMSS, independientemente de cómo se lleven a cabo los acuerdos con los trabajadores.
—¿O sea que la permanencia de Zoé depende de cómo se resuelva esta situación?—
“En este momento no está en duda la permanencia de Zoé. Entonces, tiene que resolverse, tiene que resolverse. Ahora, estamos mejor que antes, eh. No estamos como en la época de Mikel Arriola en el IMSS, la verdad, que todo se privatizaba y costaba miles de millones de pesos, ni de muchos otros que participaron en el IMSS, es otro momento”, dijo en La Mañanera del Pueblo.
Cabe señalar que una de las demandas que forma parte de las protestas es la destitución de Rafael Olivos, quien se encuentra al frente de la secretaría general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), por lo que un cambio en la dirigencia sindical no está completamente descartado, pues será uno de los temas que se tomarán en cuenta durante las mesas de negociación en este tiempo de prórroga.
“Eso es un asunto sindical, eso no lo decide la Presidenta. Para eso tienen ellos, hay reglas que por cierto fueron cambiadas por el presidente López Obrador, en donde ahora la base trabajadora tiene distintos mecanismos para poder llamar a congresos y poder hacer lo que corresponda en términos de su representación sindical”, expresó la Sheinbaum al respecto la semana pasada.
Con información de Blanca Valadez
IYC