En México, apenas 7 por ciento de las invenciones nacionales registra algún proceso de transferencia tecnológica o comercialización, mientras que las empresas representan solo 15 por ciento de las patentes mexicanas, informó Vidal Llerenas Morales, director general del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), quien advirtió sobre la escasa vinculación entre universidades, centros de investigación y sector productivo.
Durante la conferencia “Construyendo un México innovador: capacidades para competir y proteger la creatividad”, el funcionario señaló que el país cuenta con una industria manufacturera altamente especializada, pero enfrenta dificultades para transformar el conocimiento científico en productos, tecnologías y oportunidades de negocio.
“El reto es poder transferir más. De las invenciones mexicanas, poder tener mucha más transferencia. En un ecosistema en donde se habla muy poco, la academia, los centros de investigación con las empresas. Es un diálogo roto que tenemos que incentivar mucho más”.
Llerenas Morales detalló que 40 por ciento de las patentes mexicanas corresponde a universidades, 25 por ciento a centros públicos de investigación, 15 por ciento a empresas y 25 por ciento a inventores individuales, de acuerdo con las cifras que presentó. El titular del IMPI sostuvo que alrededor de 10 por ciento de las invenciones nacionales llega a utilizarse, ya sea mediante su transferencia a terceros o por aprovechamiento directo de sus titulares.
Otro indicador del rezago es la participación de México en la innovación mundial, estimada en 0.79 por ciento, frente a una participación de aproximadamente 1.6 por ciento en la economía global
“Estamos por abajo de lo que vale la economía mexicana como tal”, afirmó, al explicar que el país dispone de capacidades industriales y científicas que todavía no se traducen en una aportación proporcional a la innovación internacional.
El funcionario identificó también obstáculos en el acceso al financiamiento para nuevos proyectos tecnológicos, particularmente por la limitada participación bancaria y la falta de capital de riesgo.
“Tenemos unos bancos que no le prestan a nadie”, expresó, al señalar que México tampoco ha desarrollado suficientemente mecanismos para utilizar patentes y otros activos intangibles como respaldo financiero de las empresas.
En el sector farmacéutico, identificó oportunidades para desarrollar medicamentos, dispositivos médicos y nuevas tecnologías de diagnóstico, aprovechando la capacidad científica e industrial existente en el país.
“Que con el nivel de protección que se reconoce en México, se convirtiera en producción. Que en México produjéramos medicamentos, eso sería como el sueño”, sostuvo.
Explicó que universidades y centros de investigación mexicanos trabajan en aplicaciones médicas de inteligencia artificial, entre ellas dispositivos capaces de analizar mastografías, pero insistió en que estas innovaciones necesitan vincularse con empresas para llegar al mercado.
“Hay un gran desarrollo en México de temas de salud, hay un gran interés que hay en las universidades, en los centros de investigación y nuestro trabajo es ver cómo eso se puede transferir y se puede convertir en producción”, afirmó.
Respecto a la protección de la propiedad industrial, anunció que el IMPI está contratando más personal para acelerar la revisión de patentes y marcas, además de incorporar herramientas de inteligencia artificial a sus procedimientos.
Destacó que el instituto mantiene una colaboración estrecha con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), particularmente para agilizar procesos relacionados con la industria médica.
Refuerza combate a la falsificación y piratería de medicamentos e insumos médicos
El IMPI participa en un grupo de trabajo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la Fiscalía para combatir la falsificación y piratería de productos, incluidos medicamentos e insumos médicos, mediante operativos que, de acuerdo con su titular, se realizan prácticamente todos los días.
Llerenas Morales señaló que la falsificación de productos médicos constituye una preocupación particular para el instituto por los riesgos asociados con su comercialización, por lo que el combate a estas actividades forma parte de las prioridades de protección de la propiedad industrial.
“Prácticamente diario estamos haciendo una acción que tiene que ver con el combate a la piratería.
“Lo estamos haciendo con las empresas, usando la inteligencia de las empresas, y por eso podemos dar golpes muy certeros”, aseguró.
Explicó que las empresas proporcionan información para identificar posibles actividades de falsificación y orientar las intervenciones de las autoridades, como parte de la colaboración entre el sector privado y las instituciones encargadas de combatir la piratería.
Asimismo, informó que el instituto también está interviniendo en el ámbito digital y prepara un acuerdo con plataformas para fortalecer las acciones contra la comercialización de productos que vulneren los derechos de propiedad industrial.
“Estamos actuando también en las redes. Vamos a tener un acuerdo con las plataformas”, adelantó, sin precisar cuáles participarán ni la fecha prevista para formalizarlo.
El funcionario sostuvo que la protección de la propiedad industrial no debe limitarse al registro y otorgamiento de patentes, sino que también debe contribuir a la innovación, la producción nacional y la vigilancia de los mercados,
También comentó que el instituto busca impulsar un mercado de patentes que facilite la transferencia de tecnología entre universidades, investigadores y empresas, con el objetivo de aprovechar comercialmente las invenciones desarrolladas en México.
LG