Las mujeres mexiquenses concentran la mayoría de los casos registrados de diversas infecciones y padecimientos relacionados con la salud sexual, con enfermedades como el virus del papiloma humano, herpes genital, candidiasis urogenital y tricomoniasis.
El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiólogica señala que entre los principales padecimientos destaca la vulvovaginitis, que suma 45 mil 487 casos en la entidad, que se refiere a la infección de la vulva y la vagina, mientras que la candidiasis urogenital relacionada con el hongo de la Cándida registra 5 mil 460 casos en mujeres.
Análisis epidemiológico
Hasta la semana epidemiológica 32 de 2026, se han registrado mil 875 casos de infección por virus del papiloma humano (VPH), de los cuales mil 740 corresponden a mujeres y 135 a hombres.
El registro de VPH representa una disminución respecto a los 2 mil 133 casos reportados durante 2025, aunque las mujeres continúan concentrando la mayor parte de los diagnósticos.
En el marco del Día Mundial de la Salud Sexual, que se conmemora cada 4 de septiembre, otro de los padecimientos con mayor número de casos es la sífilis, con 455 registros, de los cuales 239 fueron mujeres y 216 hombres. En el caso de la gonorrea, se contabilizan 156 casos; 118 corresponden a mujeres y 38 a hombres.
También se reportan 44 casos de herpes genital, con 88 mujeres y 37 hombres. Asimismo, se identificaron 19 casos de chancro, 15 en hombres y cuatro en mujeres.
Mientras que, la tricomoniasis urogenital suma 622 casos, con 599 mujeres y 23 hombres.
VIH se concentra en hombres
En cuanto al VIH por estadios clínicos, las cifras muestran una tendencia distinta. En el acumulado se contabilizan mil 493 casos, de los cuales mil 320 corresponden a hombres y 173 a mujeres.
Los datos de la Secretaría de Salud Federal muestran que, aunque algunas infecciones de transmisión sexual afectan a ambos sexos, existen padecimientos donde la brecha entre hombres y mujeres es considerable.
En el Estado de México, esta disparidad de género resalta la necesidad de implementar estrategias de intervención que consideren las diferencias de género en la transmisión y el acceso a la educación preventiva sobre el VIH.