El exsecretario de Economía a nivel federal, Ildefonso Guajardo, descartó que una eventual derrota del Partido Republicano en las elecciones intermedias de Estados Unidos vaya a traducir un alivio en la relación bilateral, advirtiendo que, por el contrario, el presidente Donald Trump reaccionaría de forma más agresiva ante dicho escenario.
Durante su participación en el congreso del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce), realizado en San Pedro Garza García, el exnegociador del tratado comercial expuso ante el sector empresarial los principales desafíos económicos que enfrenta el país en dos horizontes temporales.
En el corto plazo, Guajardo enfatizó que la aplicación de la llamada "Sección 232" por parte de la Casa Blanca constituye una amenaza directa para industrias estratégicas como la automotriz, el acero, el aluminio y los electrodomésticos, afectando cerca de un tercio de las exportaciones nacionales.
“Si Donald Trump pierde las mayorías el martes, las cosas no van a mejorar para México. Sí mejoran para la perspectiva de mediano plazo de la democracia norteamericana. Pero Donald Trump, en lugar de convertirse en un pato cojo, se va a convertir en un pato encabronado”, afirmó.
Ante esta situación, expuso que existe demasiado optimismo sobre la posibilidad de que una derrota republicana limite las acciones del presidente estadunidense, como ha ocurrido con otros mandatarios que pierden el respaldo del Congreso.
Reiteró que Trump no responde al comportamiento de un presidente convencional, por lo que una derrota electoral puede llegar a complicar la toma de decisiones y aumentar los conflictos políticos.
“Eso, sin duda, va a ser caótico para la toma de decisiones, porque mantendrá los poderes ejecutivos y, sí viola el marco legal, las controversias constitucionales al menos nos tomarán el próximo año, año y medio para poderlo resolver”, enfatizó.
Por ello, el exfuncionario recomendó no considerar los resultados electorales como una solución a las tensiones comerciales entre ambos países.
Detalló que, aunque las exportaciones de electrónica y equipos para centros de datos crecen a ritmo acelerado, su valor agregado nacional no supera el 5 por ciento; mientras que en los sectores afectados por las medidas arancelarias dicho valor oscila entre el 35 y el 40 por ciento, generando un impacto económico severo.
Condiciones de Washington frenan acuerdos
El exfuncionario federal explicó que las negociaciones actuales buscan recuperar ventajas competitivas frente a competidores internacionales como Corea, Ecuador y la Unión Europea.
No obstante, las exigencias impuestas por la administración de Trump dificultan la aceptación del paquete negociador.
"Lo que está buscando el gobierno mexicano es una reducción de aranceles que nos permita retomar una ventaja competitiva. ¿Qué es lo que está atorando este acuerdo? Hay un deseo de Washington de tener un trofeo que demostrar antes de la intermedia de que con México pudieron llegar a un acuerdo", explicó.
Sin embargo, apuntó que la postura intransigente del mandatario estadounidense frena los avances finales.
"El señor que se sienta en la Oficina Oval ha puesto en la mesa temas que lamentablemente se cruzan de una manera importante en la reducción arancelaria. Y esos temas le imposibilitan a la presidenta poder aceptar el paquete que se está ofreciendo por hoy", aseveró.
Urge relanzar organismo de promoción y soberanía comercial
De cara al largo plazo, Guajardo enfatizó la necesidad de preservar la soberanía en la política comercial de México, rechazando cualquier esquema que simule una unión aduanera encubierta, al tiempo que llamó a migrar hacia una industrialización 5.0 enfocada en la innovación y sustitución inteligente de importaciones de origen asiático.
Para finalizar, propuso la creación de una entidad de participación público-privada similar a "ProMéxico", respaldada por los gobernadores del país, con el fin de promover inversiones y exportaciones que resuelvan los retos de infraestructura, logística, modernización aduanera, energía y talento humano.
rahp