Política

A un año de la vaguada, Hidalgo mantiene alto riesgo

Protección Civil identificó más de 150 polígonos vulnerables y ahora mantiene comunicación directa con las comunidades para anticipar deslaves, derrumbes e inundaciones.

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A un año de las lluvias del 9 y 10 de octubre de 2025 que provocaron una de las mayores emergencias recientes en Hidalgo, el riesgo continúa alto en el estado porque 70 por ciento de su territorio corresponde a zonas serranas que han acumulado una importante cantidad de agua, advirtió Román Bernal, subsecretario de Protección Civil.

“Desafortunadamente, esta forma de aprender en materia de Protección Civil que nos enseñó la vaguada, ahorita ya tenemos cierta doctrina de conocimiento entre las comunidades y la autoridad”, explicó Bernal al hacer un balance de lo ocurrido y de las medidas adoptadas después de aquella emergencia.

​El funcionario señaló que la evaluación comenzó desde octubre de 2025, cuando municipios, estado y Federación iniciaron un trabajo conjunto para determinar las condiciones de las zonas afectadas y ubicar los puntos donde existían indicios de nuevos riesgos.

“Se inició desde octubre, desde hace un año, cuando se hizo la evaluación de la emergencia”, explicó. A partir de las solicitudes de los municipios, Protección Civil estatal revisó los sitios donde se habían detectado derrumbes, deslizamientos de tierra, rodamiento de piedras o inundaciones.

El resultado fue la identificación de más de 150 polígonos de riesgo de diferentes extensiones en distintas regiones de Hidalgo. “Protección Civil del Estado hizo una evaluación de arriba de 150 polígonos de diferentes extensiones y nosotros hicimos nuestra evaluación y concluimos la existencia de estos polígonos de riesgo”, señaló Bernal.

En cada uno de estos puntos se estableció el tipo de amenaza existente, desde zonas susceptibles de inundación hasta lugares con posibilidades de deslaves, deslizamientos o rodamiento de piedras. La información fue posteriormente compartida con la Federación para apoyar el proceso de atención a las familias afectadas.

Pero la estrategia posterior a la emergencia no se limitó a elaborar mapas de riesgo. Protección Civil acudió directamente a las comunidades para explicar a sus habitantes que se encontraban en zonas vulnerables y qué medidas debían adoptar ante nuevas lluvias.

“Se les indicó cómo evaluar el punto donde se encuentran viviendo, identificar los riesgos, cómo identificar cuáles son sus rutas de evacuación, sus puntos de reunión y también forzosamente tener ubicados sus refugios temporales”, explicó el subsecretario.

También se realizaron capacitaciones regionales para formar brigadas comunitarias y elaborar planes familiares de protección civil, además de proporcionar conocimientos básicos de primeros auxilios.

Bernal explicó que las brigadas tienen una función específica: saber cuántas personas viven en cada comunidad y determinar quiénes podrían necesitar ayuda durante una evacuación.

“Analizar cuántos habitantes tiene la comunidad, qué habitantes y cuántos necesitan un apoyo específico para ser evacuados y a quiénes se le tiene que dar prioridad”, detalló.

La comunicación entre las autoridades y las comunidades también cambió después de la emergencia. Actualmente, Protección Civil mantiene contacto directo con las localidades identificadas como vulnerables y les transmite los pronósticos cuando existe posibilidad de lluvias importantes.

“Cuando nosotros hacemos el análisis del pronóstico meteorológico y vemos dónde va a impactar la lluvia, directamente se los mandamos a ellos”, explicó Bernal.

El monitoreo se realiza con una ventana de hasta 96 horas y puede modificar las alertas conforme cambian las condiciones meteorológicas. El propio subsecretario puso como ejemplo que, durante la entrevista, el pronóstico de lluvia para ese día había cambiado de entre 5 y 25 milímetros a entre 25 y 50 milímetros.

“Estamos evaluando, analizando el pronóstico e informamos a cada una de las áreas que van a ser posiblemente afectadas”, señaló.

Para Bernal, el principal aprendizaje de la emergencia de octubre de 2025 es que la prevención dejó de depender únicamente de la autoridad y comenzó a involucrar directamente a las comunidades.

“Hidalgo tiene un 70 por ciento de sierra. La sierra ha captado mucha agua, entonces el riesgo es alto”, advirtió.

Por ello, sostuvo que el trabajo actual consiste en reducir ese riesgo antes de que ocurra una nueva emergencia, no solamente mediante el monitoreo de las condiciones meteorológicas, sino también con comunidades que ya conocen sus rutas de evacuación, puntos de reunión, refugios temporales y mecanismos de alertamiento.

“Lo que hacemos nosotros es mitigar el riesgo no solamente en lo plural, sino también en lo particular, en la familia”, afirmó el subsecretario.
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Miguel Ángel Puértolas
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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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