Los habitantes del municipio de Bolaños expresaron que su inconformidad sigue creciendo tras la aprobación del dictamen por el Congreso del Estado de Jalisco que impulsa el cambio de régimen electoral hacia usos y costumbres de las comunidades indígenas.
Este proceso, derivado de la consulta realizada en 2025 por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, fue percibido como opaco, apresurado y desconectado de la realidad, mencionan en un comunicado.
Crece presión social en Bolaños
Este lunes 6 de abril, el Congreso del Estado reabrió sus actividades en pleno periodo vacacional ante las movilizaciones y exigencias ciudadanas.
Una mesa de trabajo celebrada en Guadalajara, a la que tuvieron que trasladarse, terminó sin acuerdos ni soluciones, sólo con un aplazamiento hasta el próximo martes.
A través de un video mostraron su molestia que se concentra en los legisladores Tonantzin Cárdenas y Miguel de la Rosa, a quienes acusan de mantener una postura distante y evasiva.
También se cuestionó la participación del diputado Leonardo Almaguer durante la reunión de este lunes, calificada por los asistentes como "intrascendente".
Piden intervención del legislativo jalisciense
Y exigieron que los diputados vayan a Bolaños, que den la cara y que trabajen con la gente, no a espaldas de ella.
"Lo que vemos nosotros y lo que entendemos es que este decreto es muy ambiguo, tiene muchas lagunas y pues no nos dejo nada de claro. Nos cita una nueva mesa de diálogo el próximo martes junto con parte de la comunidad wixárika para debatir, pero lo que creemos es que va a terminar como en un enfrentamiento. Como que ellos si quieren lavar las manos y que nosotros nos pongamos de acuerdo y entre nosotros lo resolvamos. Pero no es así, es obligación de ellos terminar con este decreto, dejarlo bien sin violar los derechos de ningún mestizo y de ningún wixárika", detalla Martha Maribel Luján, vocera del movimiento.
JVO