La ministra Yasmín Esquivel afirmó que los juzgadores tienen el reto de volver a dignificar la función jurisdiccional que la justicia atraviesa por un proceso de transformación.
La ministra sostuvo un diálogo con magistrados y jueces federales del vigésimo segundo circuito en Querétaro y aseguró que la función jurisdiccional atraviesa un proceso de escrutinio público sin precedentes.
Cumplimiento de las funciones
Acompañada de la Presidenta del Tribunal de Disciplina Judicial, Celia Maya, la ministra Esquivel Mossa, apuntó que dicho escrutinio exige el puntual cumplimiento de las funciones de todos los juzgadores y atender las expectativas que dieron origen a la reforma constitucional al Poder Judicial de la Federación.
Además resaltó que el diálogo es fundamental para lograr una justicia humana y cercana a la gente, porque a través de él se pueden conocer las problemáticas y necesidades de la sociedad ante las instituciones impartidoras de justicia, así como su percepción sobre la función que se realiza en la Suprema Corte de Justicia de la Nación y en cada tribunal del país.
Alerta que derechos humanos se encuentran "bajo presión inédita"
El día de ayer la ministra advirtió que los derechos humanos, el pilar sobre el cual descansa todo el andamiaje del Estado constitucional, se encuentran bajo una presión inédita.
“Los integrantes de la judicatura tienen la responsabilidad de ser los garantes últimos frente a cualquier intento de regresión en las libertades que, a lo largo de décadas de lucha histórica, la sociedad, los colectivos y las minorías han logrado que les sean reconocidas”, afirmó.
Indicó que las y los jueces son garantes frente a cualquier intento de regresión de las libertades y que el máximo tribunal constitucional consolida una doctrina humanista, cercana a la población y con impacto social en materia de derechos humanos.
Durante la inauguración del 7º Congreso Internacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, realizado en la Biblioteca Pública de Jalisco, Esquivel Mossa hizo un recuento de los tratados internacionales en materia de derechos humanos, así como de la reforma constitucional de 2011, la cual transformó la relación entre las autoridades y la sociedad al colocar a la persona como el fin de todas las acciones del poder público.
A partir de esa reforma, explicó, la Suprema Corte ha construido una sólida doctrina jurisprudencial en derechos humanos, “favoreciendo sentencia tras sentencia su protección más amplia, o incluso reconociendo nuevos derechos”.
LJ