El magistrado Felipe De la Mata llamó a discutir seria y técnicamente la viabilidad de adelantar la elección judicial prevista para 2027 y advirtió que empatarla con la intermedia podría comprometer la viabilidad de las autoridades electorales.
“Una elección judicial requiere condiciones específicas para garantizar que la ciudadanía pueda emitir un voto informado y libre. Adelantarla sin la preparación adecuada no abarata el proceso, sólo lo vuelve más complejo y riesgoso”, afirmó el magistrado.
Señaló que la eventual concurrencia entre la elección judicial y la política ordinaria de 2027 podría comprometer la claridad del proceso, la equidad entre candidaturas y la capacidad institucional de las autoridades electorales.
Recordó que la elección política de 2027 —con la renovación de la Cámara de Diputaciones, 17 gubernaturas, congresos locales y más de mil ayuntamientos— ya representa por sí sola una carga significativa para el sistema electoral.
El magistrado destacó que la organización paralela de ambas elecciones pondría bajo fuerte presión a las autoridades administrativas y jurisdiccionales en tareas clave como la fiscalización, la capacitación electoral y la resolución de impugnaciones, lo que podría afectar la eficiencia institucional y la certeza del proceso.
Desde una perspectiva política, Felipe Mata puntualizó que aplazar la elección judicial no significa frenar la reforma, sino construir mejores condiciones para fortalecer su legitimidad democrática.
“Posponerla permitiría una mejor preparación de aspirantes, mayor información para la ciudadanía y un debate público más profundo sobre los perfiles técnicos de quienes busquen integrar el Poder Judicial”, señaló.
Al participar en el panel “La elección al Poder Judicial: avances y retos” en el Congreso Internacional de Derechos Humanos y Derecho Electoral, De la Mata Pizaña enfatizó que la idea de que empatar ambas elecciones reduciría costos “es equivocada”, porque la elección judicial requiere una logística propia, materiales diferenciados, mecanismos específicos de capacitación y una operación electoral adicional que impedirían cualquier ahorro real.
Les comparto mi participación en el Panel 7: “Elecciones del Poder Judicial: avances y retos”, en el marco del IX Congreso Internacional de Derechos Humanos y Derecho Electoral.
— Felipe de la Mata Pizaña (@fdelamatap) April 18, 2026
En esta intervención expongo algunas reflexiones sobre las modificaciones que podrían fortalecer y… pic.twitter.com/20bx5HBOWY
Explicó que realizar ambos procesos de manera simultánea podría incrementar los costos operativos, debido a la necesidad de instalar casillas diferenciadas, imprimis más documentación electoral, reforzar la capacitación del funcionariado y ampliar la capacidad de fiscalización y resolución de controversias: “No hay ahorro cuando se duplican las complejidades operativos”, declaró.
En cuanto al plano jurídico, el magistrado Felipe Mata advirtió que la coincidencia de ambos procesos podría generar confusión entre el electorado al concertar una gran cantidad de propaganda y cargos en disputa, además de que puede afectar la distribución de tiempos oficiales en radio y televisión para las candidaturas judiciales.
Señaló que la experiencia comparada demuestra que los procesos de elección judicial suelen organizarse de manera escalonada para garantizar mejores condiciones de comprensión ciudadana, certeza jurídica y eficiencia administrativa.
En ese sentido, Mata Pizaña insistió en que cualquier ajuste al calendario debe evaluarse con responsabilidad institucional y visión técnica, evitando decisiones basadas en una expectativa de ahorro que dijo “no existe”.
Felipe De la Mata Pizaña reiteró la importancia de que cualquier transformación electoral se implemente con responsabilidad institucional, viabilidad operativa y pleno respeto a los principios democráticos, a fin de consolidar la confianza ciudadana en los procesos de renovación del poder público.
EHR