“Nuestra sociedad puede salir adelante a pesar de cualquier cosa, de cualquier persona o de cualquier pandemia, pero siempre y cuando estemos unidos”, planteó Carlos Cagigas García, quien se desempeña desde hace 23 años como team coach al frente de la empresa Virtual 5.
“Tenemos que unirnos sin importar diferencias de partido, diferencias de colores, ser integradores, ser incluyentes porque tenemos mucho por hacer”.
El integrador de equipos y desarrollador de talentos apuntó que “pareciera que ahora lo que conviene es el distanciamiento y la desintegración y no debe ser así, tenemos que unirnos”.
Resaltó que México tiene muchas cosas muy buenas, sin embargo, lamentó que los dirigentes del país piensen más en sus intereses.
“En la Cámara de Senadores o Diputados, seguramente, ahí también aparecen mis colores que me hacen pensar más en mi partido que en una nación”, comentó.
Respecto a su desempeño laboral, Cagigas comparte que su función es ayudar a las organizaciones a estar unidas, así como buscar y contratar a los mejores talentos y, a su vez, maximizarlos.
“Es un reto de la humanidad integrar equipos. Aunque estamos diseñados para trabajar en equipo, es muy compleja la parte de la integración. Cada una de las personalidades que envuelven, que se están interactuando en un equipo hace que eso no sea fácil de llevar. Entonces, lo que hace nuestra organización en primera instancia es darle una personalidad propia al equipo”.
A manera de ejemplo, Cagigas García pide que “imaginemos un equipo de futbol que cuenta con una personalidad superior a cada uno de sus individuos. Pues así como en ese equipo de futbol, (buscamos) en las organizaciones crear equipos que tengan su propio comportamiento, sus propias formas, su propia personalidad. A eso se le llama sentido de identidad”.
Añadió que el sentido de pertenencia se da de forma natural en el ser humano “porque estamos diseñados para ello”.
“Que nos digan que estamos trabajando en un área, ejemplo en el área de ventas, que se convierte en nuestro equipo y defendemos la bandera a veces contra áreas de la misma organización como si dentro de la empresa hubiera microempresas luchando entre sí”. Aseveró que lo primero que se tiene que hacer es respetar este sentido de pertenencia, pero fomentando el sentido de identidad, “donde ya esas fronteras se rompen y hay una unión, una integración”.
Apuntó que lo más complejo de su labor es quitar “esos egos, esas vanidades, que son absurdas y que hacen que el equipo se desintegre”.
“El ser humano con su ego, esta sombra que nos acompaña en su parte positiva, pero también en su parte negativa que destruye las relaciones hacia los demás. Nosotros trabajamos con las personas para que puedan ver las ventajas de lo que son las sinergias, trabajar unidos hacia un mismo objetivo, pero eso no es fácil. Tenemos que hacerlos conscientes de que la suma de energías individuales crea una energía de equipo que es muy superior a esas energías individuales”, dijo.
Carlos Cagigas agregó que cuando los individuos empiezan a gozar y notar los resultados de los resultados en equipo es cuando la unión se da.
En su experiencia laboral ha atendido a empresas de la comunicación, industria automotriz y universidades
“Como la Anáhuac, Tec de Monterrey. Nos gusta mucho interactuar con las universidades porque son una cantera de talento”, afirmó.
Asimismo, detalló que le encanta meterse en las entrañas de las organizaciones, “hacer los diagnósticos, a disfrutar la experiencia del aprendizaje”.
Aclaró que cuando las señales de aflojamiento son un indicativo de que hay saturación y entonces debe buscarse la integración de equipos dentro de una empresa, lo cual lleva un ciclo. “Es ahí donde tenemos que hacer un refresh”.
Por ello, invitó a los equipos de trabajo a que de manera diaria tengan activaciones para que el no decaiga. Anotó que cuando haya señales de disputas o conflictos que vayan a mayores y afecten es el momento de volver a reactivar la integración del equipo.
Por último, dijo que uno de los muchos ejercicios que aplica es el de “banderas”, que afianza el sentido de pertenencia y que consiste en crear de un grupo varios equipos y éstos tienen que formar su propia porra, su bandera y una presentación.
“Los une de tal forma que ya ven a los demás como contrincantes, como personas a vencer. Ese me gusta mucho porque genera lo que pasa a veces en las empresas, que viven esta problemática: diferentes departamentos, micro empresitas luchando entre sí y ahí la reflexión es: ‘Oigan la lucha está allá afuera. La competencia no es dentro de la organización´”, concluyó.
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