• Regístrate
Estás leyendo: “Los gitanos somos como cualquiera”
Comparte esta noticia
Sábado , 20.04.2019 / 18:18 Hoy

“Los gitanos somos como cualquiera”

Día Internacional del Pueblo Gitano

Unos se quedaron a vivir en la ciudad, muchos de ellos nacieron aquí. En la capital de Jalisco y municipios aledaños viven alrededor de 300 integrantes de la comunidad gitana
Publicidad
Publicidad

“Los gitanos somos como cualquiera. Hay gente mala y gente buena. Gente simpática y gente grosera. Como en todos lados. Lo que nos hace diferentes son nuestras tradiciones y la forma en que vivimos, pero somos personas, como todos”.

“Alma” cuenta que llegó de la Ciudad de México a Guadalajara hace más de 25 años. Hoy tiene 57. Ella comparte vivienda con “Mística”, “Ramón”, “Isabel” y “Ponciano”, son cinco adultos y cuatro niños. Es una casa grande que rentan en El Colli, muy cerca de donde está la iglesia a la que asisten los que son cristianos. La mayoría de los gitanos son católicos por costumbre, pero no todos.

El 8 de abril se conmemora el Día Internacional del Pueblo Gitano, sin embargo, los integrantes de esta comunidad en Guadalajara desconocían que hubiera un día para celebrar la existencia y la permanencia de esta tribu errante conocida en el mundo.

Unos se quedaron a vivir en Guadalajara, muchos de ellos nacieron aquí. En la capital de Jalisco y municipios aledaños viven alrededor de 300 integrantes de la comunidad gitana. Hay otros que van y vienen por todo el país, eso depende del dinero con el que cuenten para alquilar una finca, un terreno o seguir viajando en busca de casa y sustento. En México todos hablan español y romaní.

La mayoría de ellos viven de la compra y venta de autos. Además, dijo “Ramón”: “Compramos y vendemos todo lo que se pueda comprar y vender”.

La comunidad gitana se distingue por preservar las tradiciones en cualquier parte donde les toque vivir. Se asumen como gente amigable. Solo se casan entre ellos. Antes se les sugería con quién establecer una relación de pareja. Ahora, dice “Alma”, ya dejan que los jóvenes se conozcan entre ellos y decidan con quien juntarse: “Con el internet y los teléfonos ellos ya se conocen aunque no vivan aquí. Ya cuando vienen de otros lados ya se conocían. Sí tienen que ser de nuestro mismo grupo, pero ellos deciden con quién”.

“Ramón”, de 28 años, está orgulloso de la forma en que se ganan la vida él y sus compañeros. Generalmente no van a la escuela. Cuando son pequeños sus padres los llevan a alguna escuela o al DIF para que les enseñen a leer y a escribir, pero no más: “Hay que valorar que somos personas que no estudiamos y así salimos adelante”, dijo Ramón.

“La forma de vida que tenemos nos hace que estemos un día aquí y luego nos vayamos a otro lado, por eso no estudiamos. Somos nómadas”, comentó “Alma”.

Sobre la leyenda negra que estigmatiza al pueblo gitano, la descendiente de húngaros piensa que son cuentos que la gente se imagina: “Nos han dicho que somos rateros, que robamos niños, pero es mentira. Yo creo que eso pasaba cuando los gitanos andaban en carretas, en los pueblos, en otros tiempos. Hace mucho. Pero para qué íbamos a robar niños, con tantos que tenemos aquí. Nosotros siempre tenemos muchos niños, no necesitamos robarlos”, contó entre risas.

“Isabel”, pareja de “Ramón”, lo atribuye a los prejuicios: “Yo sí quisiera decirles a todos que no juzguen a la gente sin conocer. Que no nos juzguen nomás porque usamos faldas largas y hablamos otro idioma. La cosa está dura para todos, no nada más para nosotros ni para los pobres. Somos personas como todos”.

“Alma”, la más grande de la casa, relató que hasta hace unos años todos los gitanos en México obedecían a un mismo patriarca. Este murió y no hubo sucesor. En el país hay varias razas y cada una tiene a su patriarca, que es quien los guía.

A decir de “Ramón”, los gitanos son muy alegres y fiesteros. La tradición dice que cuando alguien se casa el festejo dura cuatro días: uno para pedir a la novia, el segundo para darla, en el tercero se hace la boda y el cuarto es la tornaboda, cuando todos celebran que la chica haya sido virgen: “Si no fuera virgen entonces el novio la regresa y se tiene que devolver también todo el dinero que se gastó en la boda. Además, los que quedamos en ridículo somos los padres, porque ahí van a andar diciendo que qué andaban haciendo las muchachas, que no las cuidamos, entonces pues que te la regresen no está bien”, explicó “Alma”.

A mediados de los setenta se designó el 8 de abril como el Día Internacional del Pueblo Gitano. Fue en 1971 cuando se realizó el Primer Congreso Mundial romaní gitano en Londres, donde se instituyeron su bandera y su himno. Tres años después, durante el Cuarto Congreso, se designó esa fecha para conmemorar la existencia de esta comunidad.

MC

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.