Comunidad

El papel de NL en la lucha por la Independencia

La distancia entre el Nuevo Reino de León y la capital no fue un obstáculo para que los pobladores se involucraran con el movimiento

Por más retirado que estuviera el Nuevo Reino del León de la capital Virreinal, el eco independentista de 1810 llegó a los diversos poblados de las llamadas Provincias Internas de Oriente.

Al conmemorarse 210 años del inicio de la justa insurgente, recordamos algunos episodios que vivió Nuevo León durante el conflicto que duró poco más de una década hasta su consumación en 1821.

Revueltas en poblaciones de los ahora municipios de García e Hidalgo, un gobernador como Manuel de Santa María que adoptaría el movimiento insurgente, así como la figura emblemática del ideólogo Servando Teresa de Mier, son algunos de los hechos que se vivieron en la entidad.

Hechos históricos

Tras el alzamiento insurgente por la madrugada del 16 de septiembre de 1810 que comanda el cura Miguel Hidalgo en la iglesia de Dolores, el grito por la Independencia llegaría rápido al entonces Nuevo Reino de León.

En enero de 1811, cuatro meses después del Grito de Dolores, un grupo de insurgentes al mando del general Mariano Jiménez arriban a Montemorelos, para después trasladarse a la capital del estado.

"Llegaron 73 hombres insurgentes en calidad de reos, y que hallándose en este valle fueron liberados días más tarde por el gobernador José Santa María, quien cambió su ideología al conocer a los insurgentes en Montemorelos", relató el cronista José de Jesús Martínez Perales en el ciclo Café con Historia, organizado por 3 Museos.

El día 26 de enero, Jiménez y su ejército entraron a Monterrey, siendo recibidos en la Catedral por el cabildo de la ciudad para después pronunciar un discurso en lo que hoy conocemos Plaza Hidalgo.

Fue en julio de 1813 cuando el centro de Monterrey, un ejército conformado por indígenas indios -Ayahuas, Garzas y Carrizos- seminaristas y criollos intentaron tomar la ciudad defendida por los realistas. El combate duraría por algunos días, y tras ser aprehendidos serían fusilados en la Plaza Hidalgo.

“Una más de las participaciones del estado de Nuevo León es la proclamación de la Independencia unos meses antes de la consumación nacional por parte del jefe de las provincias de Oriente, el general Joaquín de Arredondo”, destaca Margarita Fomínguez, coordinadora del Archivo Histórico de Monterrey.

El fraile dominico Servando Teresa de Mier, nacido en Monterrey, fue uno de los principales ideólogos de la Independencia de México. Fue autor de **Historia de la revolución de Nueva España** , incluso desde su exilio convenció al español Xavier Mina de trasladarse a México a luchar contra el imperio español.

En los municipios

Las ideas de insurgencia correrían rápidamente por comunidades y rancherías. Llegarían hasta Pesquería Grande, hoy García, donde se tramaría la traición al ejército de Miguel Hidalgo por parte de Ignacio Elizondo y el obispo Primo Feliciano Marín y Porres.

Su aprehensión se daría unos meses más tarde en el paraje Acatita de Baján (Coahuila), donde los insurgentes serían trasladados hacia Chihuahua, donde serían fusilados.

En los primeros años del movimiento se generaron enfrentamientos en poblados de lo que hoy conocemos como Cadereyta, Zaragoza, García, Vallecillo,Higueras o Sabinas Hidalgo, quedando prácticamente despoblados.

"Hay un informe del padre de Villaldama, donde nos dice lo que pasó en los pueblos del norte, donde poblados como Sabinas, Vallecillo, Cerralvo la mayor parte de la gente abrazó la guerra de Independencia", ha relatado el historiador Héctor Jaime Treviño Villarreal.

Numerosos grupos de indígenas nativos, esclavos de origen áfricano, así como religiosos y mujeres, comandaban los enfrentamientos. La batalla en Loma de la Calera, Salinas Victoria fue una de las más sangrientas, con más de 50 fallecidos.

Vida cotidiana

Los poblados como Cerralvo, Monterrey, Cadereyta y Linares estaban conformados, principalmente, por indígenas -nativos o tlaxcaltecas- y población negra esclava, que vivían como sirvientes o jornaleros en haciendas y rancherías sin goce de sueldo.

Se estima que para 1810 Nuevo León contaba con 43 mil habitantes, de los cuales 6 mil 500 residían en Monterrey.

La mayoría de las casas eran jacales de madera, ramas y lodo. Sin embargo, las clases más pudientes podían tener sus propiedades construidas con adobe o sillar, la mayoría de un sólo piso.

El centro de Monterrey apenas estaba conformado por algunos cuantos barrios cercanos a la catedral, a los puentes de los Ojos de Agua de Santa Lucía o el barrio de El Roble.

Los regiomontanos de 1810 se empleaban como alfareros, aguadores, jornaleros, mineros y como comerciantes. Se alimentaban de platillos básicos como el arroz, frijoles y tortillas, aunque ya se preparaban el asado de puerco, el cabrito y la carne seca, mientras que bebían infusiones de té, pulques y mezcales. Sólo las clases adineradas tenían acceso al vino.

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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