Politólogo y ambientalista, servidor público joven y experimentado, pero sobre todo hombre apegado a su familia, de un amor profundo por su tierra, Huixquilucan, y con una importante visión regional y de las necesidades del Estado de México, con la camiseta bien puesta nos recibe para conocer un poco más de él.
¿Quién es Guillermo Zamacona?
"Soy oriundo de Huixquilucan, aquí nací hace 40 años, he tenido una vida feliz y la he desarrollado en este municipio maravilloso. Me tocó vivir un mundo distinto al de hoy, en donde no tenías celulares, redes sociales... de chavo mi actividad era ir con mis cuates a la patineta y a la bicicleta. Me tocó que el río que pasa por La Herradura todavía no estuviera tan contaminado, ahí jugaba con mis amigos. Jugué de chiquito en el equipo de futbol de La Herradura, participé en el coro de la iglesia como a los 13 años -lo cual fue una desgracia porque siempre cantaba muy mal, dice entre risas, pero lo hice porque estaba muy enamorado de una niña-, además jugaba muy bien al tenis aquí en un club en Huixquilucan.
Soy el mayor de 3 hermanos y soy producto del esfuerzo de mi mamá, porque ella se quedó sola cuando yo tenía como 5 ó 6 años y de ser ama de casa se tuvo que meter a chambear y sacarnos adelante. De ella yo aprendí el valor del trabajo, me debo al esfuerzo de mi mamá y las oportunidades que me dio en la vida, de una buena educación.
Poder estudiar fue un diferenciador, yo sabía que le tenía que echar ganas, y tuve la oportunidad de estudiar Ciencia Política en el ITAM con beca al 100 por ciento. Eso me abrió muchas oportunidades en mi carrera profesional y en mi vida. Posteriormente hice mi maestría en Ciencias Ambientales.
Desde muy chico trabajé, mi mamá se dedica a la fabricación de muebles, entonces yo estuve ahí desde los 11 años en la línea de barniz, fui cargador, limpiador del taller... además pasé por otros trabajos, mesero, lavatrastes, laboré en una granja de pollos, hice jardinería, comerciante de quesos... luego en la preparatoria, en la carrera, llegué a tener dos chambas y al mismo tiempo estudiar, por ejemplo en Toluca me desempeñaba en el Instituto Mexiquense de la Juventud y era asistente de investigación de un profesor. Eso es lo que yo aprendí en casa, donde el trabajo es habitual.
"Yo no me considero político, sino una persona de chamba, me gusta la gestión, me gusta dar resultados. Si me comprometo en algo, lo cumplo, eso me da la tranquilidad ahorita al venir después de muchos años a mi municipio, platicar con la gente, reencontrarme con muchos amigos y así espero poder seguirlo haciendo".
¿Cómo es hoy tu familia?
"Estoy soltero, pero buscando ya sentar cabeza. Mi familia es muy apegada, somos como te platicaba tres hermanos y mi mamá. Uno de mis hermanos está casado y ya soy tío. Mi mamá es muy exitosa, sigue trabajando; me da orgullo porque del taller de muebles ahora tiene una fábrica más grande y apoya a la gente. Ahora en la pandemia se preguntaba cómo le hacemos para que nadie de la fábrica pierda la chamba. Es una persona sumamente humana".
¿Dónde te empiezas a interesar por los temas ambientales?
"Crecí en Huixquilucan rodeado de bosques, íbamos a la montaña -desde muy chico me gusta practicar el ciclismo de montaña- luego tuve la oportunidad de estudiar ciencias ambientales, un tema actual, fundamental.
Por darte un dato, en los siguientes 30 años en la megalópolis, en lo que conforma la zona conurbada de Ciudad de México, el problema de escasez de agua va a ser un tema de seguridad o de la propia subsistencia, no va a haber agua que alcance.
Los municipios como Xonacatlán, Jilotzingo, Huixquilucan e Isidro Fabela son estratégicos porque son pulmones para la ciudad y para la megalópolis, ahí y en toda el área conurbada, lo que podemos observar es una falta de planificación urbana, que no se le ha otorgado la importancia estratégica que tienen estos bosques.
Claro, existe una demanda de vivienda, pero esta creación se ha dado sin considerar primero que haya las condiciones de agua, de movilidad, de sustentabilidad a mediano plazo.
Hay casos que ejemplifican claramente: en Huixquilucan había alrededor de 55 mil viviendas hace 6 años, desde entonces se han aprobado cerca de 40 mil más, lo que implica en demanda de agua, en servicios y esto es lo que ha generado serios problemas incluso de movilidad.
La gente de la cabecera que trabaja en la zona comercial se publicó; he conocido casos que les cuesta 80% de su sueldo, y dicen “pues no me sale, pero necesito lo que me queda”. Este mismo problema se está dando en los otros municipios. Jilotzingo tiene 25 mil habitantes, hay un desarrollo aprobado por 20 mil viviendas, donde se destruyeron o se planeó destruir 200 mil hectáreas de bosque, entonces, si no cuidamos estos bosques, es un tema estratégico para la subsistencia de la propia ciudad y debemos tener una visión para los siguientes 20 o 30 años, con una planificación ordenada y sustentable, que ponga como prioridad poderle heredar esta maravilla de bosques a nuestros hijos, tenemos esa obligación. Aunque va en muchos órdenes, gran parte de la solución se concentra en los ámbitos más cercanos del gobierno, en los municipales, y hay una agenda muy amplia de cosas por hacer".
¿Qué te llevó a interesarte en el servicio público?
"Cuando yo era chico e iba a la iglesia, me invitaron a las misiones y entonces nos llevaban a Oaxaca y a Veracruz. Me impactaba mucho el contraste de la forma y las condiciones de vida, íbamos a lugares donde no había luz ni agua, me impactaban muchos la desigualdad social y la pobreza. Ahí yo pensé que me gustaría dedicar mi vida a buscar un país más justo para todos, porque incluso Huixquilucan es un lugar de muchos contrastes, tienes desde zonas de muy alta plusvalía, pueblos tradicionales y zonas populares de alta marginación y desigualdad".
En la tarea del servicio público, ¿cuál ha sido tu experiencia?
"Soy joven, pero he tenido una carrera en el servicio público y los últimos 17 años me ha tocado atender distintas responsabilidades en varias materias. En Huixquilucan trabajé como director de Comunicación Social, cuando tenía 26 años con el actual gobernador, Alfredo Del Mazo, para mí fue un honor trabajar como director de Servicios Públicos aquí en el municipio.
Me da mucho orgullo poder regresar ahora a platicar con la gente, porque hay muchos de los proyectos exitosos que hicimos en esos años. Por ejemplo, con el gobernador pusimos mejor tecnología en el alumbrado y a partir del ahorro pudimos financiar un proyecto que sustituimos la totalidad del sistema en el municipio.
Eso no solo impactó en la seguridad, sino también en el medio ambiente por un mayor ahorro de energía. Hicimos otros programas que fueron también de mucho éxito, pintamos todo el centro histórico en conjunto con la gente, hicimos una brigada de cazabaches, pero otra cosa que aprendí en esos años que trabajé en Huixquilucan, es que muchas veces las necesidades de la gente son muy grandes y los recursos o las cosas que puede hacer un gobierno no necesariamente tienen la capacidad de atender todo, y la mejor forma de trabajar es de la mano con la gente. ¿Cómo? de lo que se trata es que el gobierno consigue los materiales y la mano de obra se hace en conjunto con la ciudadanía, entonces las calles de aquí de Huixquilucan, el drenaje, muchas veces las electrificaciones, fueron hechas por los mismos habitantes. Ayer estuve en una colonia popular, Loma del Carmen, y una de las líderes me decía "yo conozco perfecto el drenaje, porque yo lo hice hace 30 años, y el alumbrado lo trajimos", bueno, a mí me tocó estar en la faena de esta calle. Esta es la forma en la que trabajamos en equipo, además es donde la gente se siente orgullosa de sus obras, las cuida más y es partícipe de ellas".
Además del municipio, en la región completa ¿qué te parece lo más urgente?
"Primero una planificación urbana ordenada, detener el crecimiento inmoral del desarrollo, que está acabando con los bosques en toda esta franja conurbada de la ciudad. Segundo, buscar mejores oportunidades; para mí un diferenciador fue la educación, tuve la oportunidad de ser director del SEIEM, es un organismo muy grande, lleva alrededor de 5 mil escuelas con los maestros, y es muy importante que hagamos a nuestros jóvenes los más competitivos para las necesidades del mañana, pues van a requerir herramientas distintas de las que nosotros tuvimos. Otro tema fundamental es la atención médica, y en el cual también he tenido oportunidad de trabajar como coordinador de administración del ISSEMyM. En México tenemos problemas, somos primer lugar en obesidad infantil, segundo lugar en diabetes y ese es un problema de salud pública y de educación que debemos de atender. De hecho, es otra pandemia".
En perspectiva, ¿cuál es tu visión a futuro?
"En un corto plazo me veo siguiendo el recorrido por todo Huixquilucan, es lo que estamos haciendo, en el último mes prácticamente he recorrido dos terceras partes de todas las colonias, de todos los pueblos, porque tú vas a una colonia o a un pueblo y les preguntas cuál es la problemática y que ellos te den la solución, generalmente ellos tienen la mejor. Entonces parte del ejercicio de alguien que sirve tiene que escuchar a la gente y eso es lo que pienso seguir haciendo en las siguientes semanas, en los siguientes meses y años. Me parece que es importante seguir ayudando a la gente.
MMCF